ARGENTINA
Doctrina
Título:El Acuerdo sobre los ADPIC como promotor de un sistema global de Propiedad Intelectual
Autor:Schmitz Vaccaro, Christian
País:
Argentina
Publicación:Revista Iberoamericana El Derecho Informático - Número 11
Fecha:01-03-2012 Cita:IJ-LXVIII-891
Voces

El Acuerdo sobre los ADPIC como promotor de un sistema global de Propiedad Intelectual


Christian Schmitz Vaccaro*


Los años ’90 se caracterizaron por dar inicio a la era de la globalización y del conocimiento, promovida por fenómenos interconectados, tales como el auge de las tecnologías de la información y comunicaciones, que incluye el surgimiento de la internet; la disminución de los costos de interacción en los campos de la comunicación y transporte; la liberalización del comercio internacional que conduce a un notable incremento del intercambio internacional de bienes y servicios. Con ello la protección de la propiedad intelectual va adquiriendo nuevos matices orientados hacia la promoción del comercio internacional. En general, el mundo es testigo de importantes intentos por armonizar las legislaciones nacionales provocadas por la proliferación de tentativas tratadistas, tanto bilaterales como multilaterales.


El impulso más trascendental hacia un sistema global de propiedad intelectual se debe al “Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio” (ADPIC)[1], instrumento que forma parte del Acuerdo de la Organización Mundial de Comercio (OMC), suscrito inicialmente por 123 países[2], el 15 de abril de 1994 en la ciudad de Marrakech.


El ADPIC, pese a no ser generado por las instancias tradicionales de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), es un instrumento único y sin precedentes por las siguientes razones:


· por primera vez se tratan en forma conjunta y coherente las dos vertientes de la propiedad intelectual, es decir los derechos de autor y los derechos de propiedad industrial;


· también resulta novedoso, que se vincule la cuestión de la propiedad intelectual con el comercio internacional;


· por la amplia adhesión a la OMC, este acuerdo también ha recibido una inmediata aceptación universal entre los países, incluidas las naciones económicamente en desarrollo;


· ha logrado el establecimiento de estándares mínimos de regulación entre los distintos países para armonizar las legislaciones y a la vez, la implementación de mecanismos de observancia de la propiedad intelectual con el fin de que se vele por un resguardo eficiente de dichos derechos.


De esta forma, se ha logrado brindar seguridad y certeza jurídica en un área particularmente sensible para el comercio internacional, más aún en una época en que los bienes que se comercializan a nivel internacional incorporan cada vez más elementos (como tecnología) y conocimientos protegidos por la propiedad intelectual. Así el ADPIC llegó a constituirse en el denominador común de estándares normativos mínimos sobre propiedad intelectual que los Estados miembros se comprometieron a implementar en sus respectivas legislaciones.


Los objetivos de este Acuerdo fueron precisados en los siguientes términos: “La protección y la observancia de los derechos de propiedad intelectual deberán contribuir a la promoción de la innovación tecnológica y a la transferencia y difusión de la tecnología, en beneficio recíproco de los productores y de los usuarios de conocimientos tecnológicos y de modo que favorezcan el bienestar social y económico y el equilibrio de derechos y obligaciones” (art. 7 del ADPIC). Además, se ha fijado como propósito: “Reducir las distorsiones del comercio internacional y los obstáculos al mismo, y teniendo en cuenta la necesidad de fomentar una protección eficaz y adecuada de los derechos de propiedad intelectual y de asegurarse de que las medidas y procedimientos destinados a hacer respetar dichos derechos no se conviertan a su vez en obstáculos al comercio legítimo” (Preámbulo del ADPIC).


En lo substantivo, el ADPIC presenta básicamente las siguientes características:


1. Reconocimiento de los principios y contenido establecidos en los Convenios de París y de Berna, la Convención de Roma y el Tratado sobre Propiedad Intelectual respecto de Circuitos Integrados (IPIC).


2. Reafirmación de los principios básicos de trato nacional y de trato de la nación más favorecida, consagrados en los otros convenios.


3. Preocupación por mantener un equilibrio entre los intereses de los titulares de derechos intelectuales y los usuarios, utilizando al respecto instituciones jurídicas como plazos de protección, excepciones y limitaciones de los derechos, pero también consideraciones de salud pública, de nutrición de la población, o de sectores vitales para el desarrollo socioeconómico y tecnológico del país.


4. Consagración de normas mínimas protección en materia de patentes; derecho de autor y derechos conexos; marcas de fábrica o de comercio; dibujos y modelos industriales; esquemas de trazado de circuitos integrados; información no divulgada (secretos comerciales); indicaciones geográficas. Sin perjuicio de ello los países son libres para adoptar una protección más amplia y elegir los métodos necesarios para aplicar el nivel.


5. Se prevén normas especiales sobre el control de las prácticas anticompetitivas en las licencias contractuales, con el fin de evitar efectos perjudiciales para el comercio y pueden impedir la transferencia y la divulgación de la tecnología.


6. Se contemplan procedimientos y recursos para la observancia eficaz y respeto de los derechos de propiedad intelectual, con el fin de que éstos puedan hacerse valer en el marco de las leyes nacionales y de que las sanciones por infracción sean lo bastante severas para disuadir de nuevas violaciones.


En conclusión podemos sostener que con el ADPIC la propiedad intelectual comenzó a “ponerse verdaderamente de moda”. Los países y la opinión pública han empezado a fijarse en este tema y el resultado fue una creciente conciencia del valor de los derechos intelectuales como herramienta para proteger creaciones y producciones intelectuales. Muchos países que no disponían de normas sobre esta materia o leyes imperfectas, incorporaron resguardos efectivos siguiendo los niveles mínimos prescritos por ADPIC. Así los ordenamientos jurídicos nacionales se aproximaron cada vez más convergiendo en el estándar de protección de la propiedad intelectual conocido como “nivel ADPIC”.


 


 


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* Abogado y Magíster en Administración de Empresas (MBA) de la Pontificia Universidad Católica de Chile  –  Profesor Adjunto de Derecho Económico y Derecho Informático y Jefe del Departamento de Derecho Económico y Laboral, Universidad Católica de la Santísima Concepción, Chile  –  Asesor en materias de Propiedad Intelectual www.asv.cl


[1]  Este tratado se conoce también por su sigla en inglés “TRIPS”, Agreement on Trade-Related Aspects of Intellectual Property Rights.
[2]  Actualmente son 153 los países que son miembros de la OMC, y por lo tanto han adoptado el ADPIC. La lista completa de los miembros actuales de la OMC puede consultarse en el sitio web de la OMC.




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