ARGENTINA
Doctrina
Título:Reflexiones sobre crímenes, delitos o agresiones ambientales nacionales e internacionales
Autor:Asturias, Miguel A.
País:
Argentina
Publicación:Revista Iberoamericana de Derecho Ambiental y Recursos Naturales - Número 30 - Diciembre 2018
Fecha:11-12-2018 Cita:IJ-DXLIV-19
Voces Relacionados Ultimos Artículos

Reflexiones sobre crímenes, delitos o agresiones ambientales nacionales e internacionales


Por Miguel Ángel Asturias*


A simple vista, aparecen a diario a nuestro alrededor un sinnúmero de productos que ingresan a la sociedad o actividades de riesgo que deben ser detectadas y controladas por los organismos correspondientes, a fin de prevenir el daño al "ambiente" en sentido amplio. Es decir, reconocido como verdadero sujeto de derecho junto a los humanos y no humanos.


En ese sentido, debe recurrirse a la legislación nacional y del Derecho comparado en la materia y, principalmente, considerar la posibilidad de sancionar penalmente en el ámbito internacional a las grandes industrias que cometan estos aberrantes actos, muchas veces en connivencia con los Estados.


Las graves agresiones ambientales se encuentran relacionadas con las conductas humanas y, principalmente, con las empresariales (las ecomafias, el tráfico de medicamentos y alimentos peligrosos para la salud, la contaminación de las aguas, la fumigación con agroquímicos, las cuestiones relacionadas con la extracción de petróleo no convencional, hidrocarburos y la minería, entre otras), que pueden afectar a poblados y regiones enteras. Así, ocurrió en los casos de Chernóbil, Bhopal, Abra Pampa, Texaco, Exxon Valdez, Prestige, la Talidomida, el aceite de la colza, el lederpray, la leche adulterada en China, Fukushima y la fumigación con agroquímicos en la Argentina, por mencionar algunos, que hacen necesario determinar si esas conductas pueden contemplarse como delitos internacionales, crímenes contra la humanidad o qué ubicación deben tener en el ámbito internacional.


Para ello, se trata de ahondar en la búsqueda por superar los pactos, tratados, convenciones, normas del Derecho interno e internacional y las teorías doctrinarias existentes para poder construir una nueva postura, aplicable a estas graves conductas como figuras superadoras del Derecho interno de los países en donde sean cometidas.


Puntualmente, se debe analizar si pueden contemplarse las graves afectaciones al ambiente como genocidio, crimen de guerra o un ataque generalizado o sistemático contra la población civil con posibles intenciones de dañar a las generaciones presentes y futuras, a través de asesinatos masivos, persecuciones u otros actos inhumanos de carácter similar, que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física.


En síntesis, se trata de determinar si los casos ambientales pueden o no ser delitos internacionales y cuál debe ser su alcance en el futuro.


Tampoco puede soslayarse el problema que se plantea sobre la responsabilidad penal ambiental de las autoridades y accionistas de las empresas responsables de los hechos que afecten al ambiente y a la humanidad. Analizar si resulta necesaria la creación o modificación de los tribunales internacionales existentes para juzgar estas conductas que afectan a la comunidad internacional.


De ese modo, proponemos avanzar en investigación e innovación en una problemática novedosa que se encuentra en sus albores, debido a que carece de legislación internacional específica, para lo cual se debe efectuar un amplio tratamiento dinámico y autopoiético, en el desarrollo de una novedosa sub-rama del Derecho penal tradicional, como es el Derecho penal ambiental, herramienta fundamental del Derecho ambiental y que, según se comprueba, se encuentra íntimamente relacionada con el Derecho internacional penal, los crímenes de lesa humanidad, los conflictos bélicos y los derechos humanos. Esta visión creemos puede aportar al enfoque realista y efectivo que debe desarrollar el Derecho penal de nuestros días, frente a acontecimientos no conocidos en otras épocas o de cuya gravedad no hubiere conciencia o suficiente conocimiento; que no tuvieron la manifestación actual o bien sin la expansión o evidencias que ahora muestran o sucedieran, simplemente sin reproche penal, debido a la falta de una elemental sensibilidad humana. [1]


 


 


[1] Asturias, Miguel A. Editorial Cáthedra Jurídica. Buenos Aires, 2018.