Doctrina
Título:Avances y retrocesos en cuestión del clima. La Cop 24 Katowice, Polonia. Proyección
Autor:Bellorio Clabot, Dino L.
País:
Argentina
Publicación:Revista Iberoamericana de Derecho Ambiental y Recursos Naturales - Número 31 - Abril 2019
Fecha:29-04-2019 Cita:IJ-DCCXXXIX-744
Índice Voces
1. Los anuncios de la Conferencia
2. La Convención Marco
3. Las Conferencias de las Partes
4. Katowice y una paradoja
5. El inicio de la Conferencia
6. La posición del Parlamento Europeo
7. Los participantes
8. La urgencia climática y la gravedad de los impactos
9. El acuerdo alcanzado en la COP24: sin compromisos de aumentar la acción climática
10. Sobre el Libro de Reglas
11. La ambición y la desilusión
12. Más visiones sobre el acuerdo contra el cambio climático de la COP 24
13. Otras miradas a Katowice
14. La COP 24 dejó en evidencia la necesidad de una mayor Ambición Climática y una Transición Justa
15. "Avance tibio"
16. La cooperación multilateral es esencial para avanzar en una nueva política ambiental
17. Chile sede de la COP25
18. Perspectivas
Notas

Avances y retrocesos en cuestión del clima

La Cop 24 Katowice, Polonia

Proyección

Por Dino Luis Bellorio Clabot

1. Los anuncios de la Conferencia [arriba] 

A inicios de 2017 el Gobierno de Polonia anunciaba que la ciudad de Katowice sería la sede de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático de 2018[1].

El grupo de países de Europa del Este había elegido a Polonia para presidir la COP 24, de igual modo que le había correspondido a la región Asia-Pacífico designar la presidencia para 2017 (Fiyi, la isla del Pacífico sur que presidió la COP23, celebrada en Bonn).

Katowice fue elegida entre varias ciudades por el Gobierno de Polonia (país que presidiría entonces por cuarta vez esta conferencia de la ONU). Poznań fue sede de la COP14 en 2008 y Varsovia lo fue en 2013 (COP19). También Polonia presidió la COP5 que se celebró en Bonn, Alemania, en 1999.

Las expectativas en relación al clima han ido creciendo en el orden mundial, vaticinándose también que el año 2018 sería otro "año importante para la diplomacia climática internacional", a medida que los países avanzaran en la implementación del Acuerdo de París sobre cambio climático.

Fuentes autorizadas de la Convención Marco (CMNUCC) expresaban su optimismo, que el tiempo se encargaría de relativizar. Las esperanzas de alcanzar en 2018 "una serie de logros clave”, lograr el cumplimiento de algunos hitos, como terminar las directrices para hacer que el Acuerdo de París sea plenamente operativo, realizar el balance sobre los logros que los países están haciendo de manera colectiva para lograr los objetivos y el nivel de ambición necesarios, de alguna forma se fueron diluyendo, por lo menos en cuanto al escalón pretendido.

La protección de los bosques, su expansión y un mejor manejo y conservación de los mismos, se adelantaba una vez más como política fundamental para lograr los objetivos del Acuerdo. Y se resaltaba que en realidad se requeriría comprobar avances en todos los sectores de la economía si los países desearan aprovechar todo el potencial del Acuerdo en este siglo.

2. La Convención Marco [arriba] 

Como sabemos, con 197 Partes, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) cuenta con un número de miembros que la hace casi universal y es el tratado precursor del Acuerdo de París sobre el cambio climático de 2015. Conviene tener presente -una vez más- que el objetivo principal del Acuerdo es limitar el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 grados centígrados e impulsar esfuerzos para que no aumente más de 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.

La CMNUCC es también el tratado precursor del Protocolo de Kyoto de 1997. El objetivo último de todos los acuerdos en el marco de la CMNUCC es estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que evitará la interferencia peligrosa del ser humano en el sistema climático en un plazo de tiempo que permita a los ecosistemas adaptarse naturalmente y que haga posible el desarrollo sostenible[2].

3. Las Conferencias de las Partes [arriba] 

La Cumbre ambiental de Katowice COP 24 continuó la secuencia iniciada en Berlín en 1995 en ocasión de la COP 1.

Al momento de realizarse la misma, resultaban innegables los avances en el plano formal de las convocatorias de las Partes, la organización y desarrollo de las Conferencias anuales, la discusión y la proyección de acciones por el clima, pero en la realidad son pocos los progresos registrados desde entonces, ya que año a año han crecido las emisiones de gases de efecto invernadero, que aumentaron un 1,6 por ciento en 2017 y se proyectaron a elevarse en más de un dos por ciento en 2018.

Las evidencias vienen confirmando esta afirmación.

La sociedad de nuestros días debe ahora enfrentar con determinación el desafío del desarrollo sostenible, del cambio global y la grave crisis climática.

Las reuniones por el clima deben encarar finalmente este reto, complejo y diverso, para avanzar con toda diligencia en la implementación y cumplimiento de los acuerdos y compromisos asumidos.

Otros intentos quedaron en el camino como serias frustraciones y probablemente debamos asistir a nuevas desilusiones. Pero también es cierto que muchos países, sus pueblos y organizaciones, han tomado mayor conciencia y conocimiento de esta realidad, basados en los datos irrefutables de la ciencia y el uso de nuevas tecnologías.

Se trata ahora de hacer posible el desarrollo humano y sostenible en un Mundo de nuevos paradigmas, atendiendo la dimensión humana del desarrollo, abriéndose a nuevas perspectivas. Lo que hagamos con el clima condicionará su suerte.

La sociedad mundial, con sus líderes, sus organizaciones y sus individualidades anuncian de continuo su decisión de cambiar las reglas, en medio de noticias contradictorias que condicionan sus efectos reales y positivos.

El cambio climático es el gran desafío al que se enfrenta la humanidad en el siglo XXI. Aunque algunos se muestren escépticos frente a los cambios y los fenómenos climáticos las grandes inundaciones, las sequías severas, la recurrencia de ciclones tropicales de gran intensidad, el descongelamiento de los glaciales, el adelanto o retraso del invierno, etc., nos ponen ante la evidencia de esos fenómenos reales que hablan por sí mismos; y el responsable, según el consenso científico internacional, no es la propia naturaleza, sino el hombre.

La pérdida irreversible de biodiversidad debida principalmente a la destrucción y fragmentación de hábitats; la contaminación de aguas, suelo y aire; y el agotamiento de recursos -especialmente hídricos y energéticos- se constituyen como los grandes retos ambientales y climáticos para la humanidad, que han ganado peso en las últimas décadas y que marcarán el futuro de las sociedades del siglo XXI.

4. Katowice y una paradoja [arriba] 

Se han intentado explicar, en su momento, por distintos medios, las razones por las cuales Polonia decidió organizar la COP24 en Katowice y no en Varsovia, o en su máximo sitio turístico, Cracovia, o en otra ciudad como Poznan o Breslavia.

Ello teniendo en cuenta que Katowice es una ciudad relativamente pequeña y sin las facilidades hoteleras como para alojar por sí sola a los participantes de un evento de las dimensiones de esta nueva COP.

La cuestión es que el gobierno polaco seleccionó Katowice porque esta ciudad es el centro de un "cluster industrial" que abarca a varias ciudades de la región de Silesia, cluster industrial cuya energía depende de las minas de carbón ubicadas en la misma región. Así, se interpretó que el desconcertante mensaje del gobierno polaco insiste en que "la mejora ambiental no puede lograrse a costa del crecimiento económico", o dicho en otras palabras: la producción de carbón y el crecimiento económico sostenible serían compatibles...

La paradoja es que habiendo Polonia organizado tres de las 24 COPs de la historia, actualmente continúa con una política energética regresiva, comprometida con los combustibles fósiles, en particular con el carbón (el más contaminante de todos). De lo más paradógico resulta -pues- que una COP 24 haya tenido lugar en la región de carbón de Silesia en Polonia...[3]

5. El inicio de la Conferencia [arriba] 

En la ciudad mencionada, al sur de Polonia, arrancó oficialmente la Conferencia de las Naciones Unidas para el Cambio Climático el 3 de diciembre de 2018. El evento se extendió hasta el 14 de diciembre, reuniendo líderes y jefes de Estado de 197 países.

La cumbre se propuso inicialmente establecer una agenda de trabajo viable para implementar los pactos contemplados en el Acuerdo de París.

"La mayoría de los países responsables de la emisión de gases de efecto invernadero están retrasados en sus esfuerzos por alcanzar las promesas acordadas en París", sentenciaron los funcionarios de las Naciones Unidas. También solicitaban que los gobiernos y los inversores apuesten por la llamada economía verde, no por el gris de la economía carbonizada.

Existían tres asuntos de consideración primordial que debían atenderse: la tecnología, los conflictos humanos y la naturaleza. Sobre el primer punto, los organizadores de la cumbre resaltan la necesidad de impulsar soluciones modernas y benévolas con el medio ambiente para el desarrollo urbano sostenible y la búsqueda de un aire limpio. Además, enfatizan en la importancia de articular a los sectores industriales y las poblaciones para lograr transformaciones en las formas de producción. Y por último, indican que en el evento se quiere dialogar sobre el manejo sostenible de los bosques para que contrarresten el impacto de los gases de efecto invernadero.

Se dijo que claramente que se acababa el tiempo para combatir el calentamiento global, y que no existía tiempo "para negociaciones sin límites". Las inversiones pendientes y la articulación de sistema financiero aparecieron entre los faltantes junto a la necesidad de intervenir en áreas como la energía, las ciudades, el uso de la tierra, el cuidado del agua y el papel de la industria. El 75 % de la infraestructura necesaria para que en 2050 pudiere tenerse una economía más limpia, todavía no estaba construida. Preocupaban por anticipado la necesidad de evitar el caos climático global, consolidar los compromisos financieros asumidos en París y ayudar a las comunidades y naciones más vulnerables.

Se notó en la COP 24 la ausencia de jefes de Estado de grandes potencias y de líderes gravitantes en la lucha por el clima. Aunque los compromisos de países como Alemania, por ejemplo, mostraban algunos aportes significativos, destacándose que lo fundamental era "poner en marcha los compromisos adquiridos". La Cumbre se disponía entonces a afrontar retos elevados en medio de un panorama complejo, que pretendía desafiar a los asistentes poniendo en sus manos “la continuación de nuestra civilización, y el mundo natural del que dependemos"[4].

El Secretario General de la ONU António Guterres afirmó que los países "no estaban haciendo lo suficiente para capitalizar las enormes oportunidades sociales, económicas y ambientales que supone la acción climática". El funcionario -como el resto de la plana de Naciones Unidas- quería hacer llegar a la sociedad global el mensaje de que "un cambio a la economía verde es algo positivo", que habría de "generar nuevas vías de negocio, empleo y bienestar". En cambio, el presidente del país anfitrión, Andrzej Duda (quien en su línea mantuvo un discurso más ambiguo), abogó también por la lucha contra el cambio climático aunque "sin que eso suponga limitar la soberanía nacional de cada país y su disposición sobre sus propios recursos energéticos"[5].

"El uso de los recursos naturales propios, en el caso de Polonia del carbón, y la seguridad energética que esto nos reporta, no está en conflicto con la protección del clima y con el avance hacia una política climática más activa", expresaba Duda durante su intervención ante el pleno, donde se desmarcó del resto de mandatarios que apostaron por reducir el uso de combustibles como el carbón.
Así empezaba la Conferencia número 24. No es de extrañar, pues, que el resultado final de la Cumbre haya generado finalmente opiniones controvertidas entre los presentes y también entre los notorios ausentes, en una línea general de marcada decepción.

6. La posición del Parlamento Europeo [arriba] 

La COP 24 se centraría en la plena aplicación plena del Acuerdo de París y en la fase política del Diálogo Talanoa, cuyo objeto es respaldar la aplicación de los compromisos nacionales. La expectativa apuntaba a que la conferencia completara un paquete de decisiones sobre cómo se aplicarán las disposiciones del Acuerdo de París en una amplia gama de cuestiones, como la transparencia, la adaptación, la reducción de las emisiones, la financiación, el desarrollo de capacidades y la tecnología.

Recordemos que la Presidencia de Fiyi de la COP 23 inició el Diálogo Talanoa, en el que las Partes y las partes interesadas se centraban en las cuestiones de diagnóstico sobre el estado actual de la cuestión, los objetivos y cómo alcanzarlos. En la fase política del Diálogo en Katowice, se esperaba que los representantes de alto nivel de las Partes hicieran un balance de los esfuerzos colectivos para alcanzar los objetivos a largo plazo del Acuerdo de París, y que abordaran la preparación de la próxima ronda de contribuciones determinadas a nivel nacional. En ese momento, estudios tales como el informe de las Naciones Unidas sobre la disparidad en las emisiones y el informe especial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático sobre el calentamiento global de 1,5 °C, señalaban que debían reforzarse los compromisos con miras a limitar los efectos del cambio climático en las personas y los ecosistemas y cumplir los objetivos del Acuerdo de París[6].

El caso de la Unión Europea, la misma ha desempeñado un papel clave en la adopción y ratificación del Acuerdo de París; y se disponía a completar la revisión de sus políticas de clima y energía para después de 2020, en consonancia con sus compromisos. La Comisión Europea estaba preparando una estrategia para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE a largo plazo, que se adoptaría en noviembre de 2018.

Antes de la COP 24 y como preparación de la Conferencia, el Parlamento Europeo había presentado varias preguntas a la Comisión Europea y al Consejo. La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria presentó una propuesta de resolución sobre la COP 24, que se sometió a votación durante el Pleno de octubre de 2018[7].

Se esperaba que la Conferencia complete un paquete de decisiones sobre cómo se aplicarán las disposiciones del Acuerdo de París en una amplia gama de cuestiones, como la transparencia, la adaptación, la reducción de las emisiones, la financiación, el desarrollo de capacidades y la tecnología. 

En el Pleno de octubre estaba previsto que se debatieran algunas preguntas orales. En ellas se interrogaron a la Comisión y al Consejo, respectivamente, sobre qué medidas adoptarían con el objeto de garantizar que se realizaran progresos significativos durante la COP 24 (respecto de la conclusión del programa de trabajo y las normas de aplicación del Acuerdo de París, la aplicación del Diálogo Talanoa y la ampliación de la movilización de la financiación de la lucha contra el cambio climático, a fin de alcanzar el objetivo de cien mil millones de dólares estadounidenses anuales para 2020). Por otro lado, también es ese octubre, la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (ENVI) adoptó una propuesta de Resolución (sometida al Parlamento) en la que se instaba a que, a más tardar en 2050, se redujesen a cero las emisiones mundiales netas de gases de efecto invernadero, se actualizasen las contribuciones determinadas a nivel nacional para 2020, y se elevase el objetivo de la UE de reducción de las emisiones para 2030 del 40 % al 55 %[8].

7. Los participantes [arriba] 

La 24ª Conferencia de las Partes había arrancado el domingo 2 de diciembre de 2018. Un dato a tener en cuenta es el enfoque asignado que incluía "la igualdad de género y la limpieza del medio ambiente". Un evento que iba a producir 5.000 toneladas de CO2 que el gobierno polaco se ha comprometido a neutralizar sembrando 6 millones de árboles.

La COP24 reunió a más de 25 mil personas. Cerca de 12.000 con las delegaciones que negociaron el programa de trabajo del Acuerdo de París, unos 400 empleados de las Naciones Unidas, unos 7.000 observadores de organizaciones no gubernamentales y más de 1.000 representantes de los medios de comunicación, empleados y voluntarios. El espacio para conferencias que proveyó el gobierno polaco cubría un área de casi 100 metros cuadrados. Como es de rigor, más de 100 eventos tuvieron lugar en el marco de la COP, destacándose las iniciativas que se llevaron a cabo en el transporte, el agua, el uso del suelo, la energía y la industria de la moda, entre otros, para combatir el calentamiento global. En estos eventos participaron directores generales, alcaldes, gobernadores y líderes de la sociedad civil en general.

8. La urgencia climática y la gravedad de los impactos [arriba] 

La Conferencia dio un alarmante mensaje sobre el cambio climático en el comienzo: "El impacto nunca fue tan grave como ahora"[9].

El objetivo central de la edición número 24 de la Conferencia fue poner en marcha el acuerdo de París frente a la urgencia climática. Desde Clima ONU se afirmaba con preocupación que "2018 debería ser uno de los cuatro años más calientes jamás registrados; Las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera están en su punto más alto y las emisiones continúan aumentando" (Patricia Espinosa dixit).

"Los impactos del cambio climático nunca fueron tan graves (como ahora). Esta realidad nos dice que tenemos que hacer mucho más. La COP24 deberá hacer eso posible", agregaba Espinosa en un comunicado. Asimismo, Johan Rockströem, del Postdam Institute for Climate Impact Research (PIK), afirmó que "la ciencia muestra claramente que solo tenemos una década para atajar las emisiones de gases con efecto invernadero", que tienen consecuencias en el clima, la salud y la productividad agrícola, subrayaba[10].

Con el acuerdo de París de 2015, el mundo se comprometió a limitar la subida de la temperatura a 2 ºC respecto a la era preindustrial, e idealmente a +1,5 ºC. El último informe de los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (el IPCC), destacó precisamente la diferencia "neta" en el impacto que tendrían esos dos objetivos, que irían desde olas de calor al aumento del nivel del mar. Pero la realidad de los hechos nos muestra que los compromisos que hasta el momento han tomado los firmantes del acuerdo de París llevarían a un mundo a +3 ºC, y a bastante más...Toda vez que el planeta ya ha subido 1 ºC, para mantenerse por debajo de + 1,5 ºC, las emisiones de CO2 deberían reducirse casi un 50% para 2030 respecto a 2010, según el IPCC.

En relación al G20 de Buenos Aires, los miembros participantes reafirmaron en la declaración final conjunta del 3 de diciembre de 2018, su apoyo al acuerdo de París, aunque sabíamos que Estados Unidos, con su retiro del pacto, manifestaría su excepción. Otro tema que se planteaba también era la postura del entonces futuro presidente brasileño, Jair Bolsonaro (que también mencionaba una posible salida de su país del acuerdo de París). Con ello la coordinación de acciones por el clima aparecía ya debilitada, alarmando a grupos de países como el de África.

El panorama general que aparecía (pese al "diálogo de Talanoa" para aumentar los objetivos), era que una gran cantidad de Estados, deseosos de revisar sus compromisos para 2020, esperarían otra cumbre convocada por el secretario general de la ONU en septiembre de 2019 en Nueva York para mostrar sus objetivos. Por su parte, Polonia, anfitriona del acto y firme defensora de su industria del carbón, iba por su principal objetivo, consistente en que se adoptare el Manual de uso del Acuerdo de París.

Del mismo modo que una ley necesita de un decreto de aplicación, el acuerdo de París requiere de unas reglas precisas para ser puesto en marcha, especialmente sobre la transparencia, es decir, cómo los Estados rendirán cuenta de sus acciones, su financiación o sus resultados. Esa era una gran cuestión. Las reglas también determinarían el grado de flexibilidad de aplicación en los países más pobres. El presidente del grupo de países menos avanzados (Gebru Jember Endalew), advertía que "el acuerdo de París no puede aplicarse sin financiación para que los países en vías de desarrollo tomen medidas (…) Cuanto más tengan que esperar por ella los países pobres, más caro costará"[11].

9. El acuerdo alcanzado en la COP24: sin compromisos de aumentar la acción climática [arriba] [12]

Luego de dos semanas de propuestas y deliberaciones, los países acordaron las reglas que permitirían en principio la implementación del Acuerdo de París a partir de 2020.

Sin embargo, el acuerdo alcanzado deja mucho que desear en términos de acción y ambición climática y resaltó las diferencias entre países desarrollados y vías en desarrollo, especialmente en el financiamiento necesario por los últimos para reducir sus emisiones y adaptarse al cambio climático.

En la voz de Manuel Pulgar (WWF), los líderes mundiales presentes en Katowice lograron algún avance, aunque se ha observado "una falta de comprensión fundamental por parte de algunos países de la crisis actual” que vive el planeta.

Para Greenpeace, el acuerdo de Katowice sabe a poco “ante la necesidad de una acción más ambiciosa y urgente, especialmente después de las evidencias claras que han llegado desde la comunidad científica”. La organización cuestionó la “falta de liderazgo de la presidencia polaca de la cumbre”.

Principales puntos del documento:

Luego de arduas negociaciones, se logró pactar el denominado Libro de Reglas, que sella las directrices que permitirán aplicar el Acuerdo de París de 2015. El documento de 156 páginas deberá ser el que regirá la lucha contra el calentamiento global durante las próximas décadas

10. Sobre el Libro de Reglas [arriba] 

Con la aprobación del Libro de Reglas debería posibilitarse la puesta en marcha del Acuerdo de París.

Este paquete reglamentario se propone medir, en un marco de transparencia común, los esfuerzos de lucha contra el cambio climático, adaptación a sus impactos y financiación que se han comprometido a hacer los países.

Se las ha llamado "reglas de desarrollo" (Ministra española Teresa Ribera, optimista) que permitirán que esté plenamente operativo y gestionando ese proceso de aprendizaje y confianza que nos habría de "llevar a cumplir la ambición de contar con un mundo seguro y descarbonizado a final de siglo”.

En la interpretación de Ribera, "el paquete reglamentario regula cuestiones tan diferentes como de qué manera poder anticipar y cómo hacer un seguimiento de la financiación; cuáles son las obligaciones que asumimos en materia de adaptación; de qué manera reflejar en las contribuciones nacionales un incremento de la ambición en materia de mitigación o, lo más importante, el corazón del paquete, cómo reportar y utilizar los sistemas de transparencia como herramienta fundamental para ganar confianza en nuestra capacidad de actuación en materia de clima”.

El Libro de Reglas acordado establece por primera vez un sistema común de seguimiento para que cada país pueda medir el progreso de sus medidas de mitigación, adaptación y financiación al cambio climático. La funcionaría española reconocía cierta escasez de avances en las negociaciones de Katowice y que no se había logrado incorporar objetivos más ambiciosos a la vista del último informe del IPCC, aunque subrayaba que el mensaje político de la conferencia de Polonia era "positivo”. (en un momento en el que la comunidad internacional encontraba grandes dificultades sobre el terreno para avanzar en la agenda multilateral). Ribera encontraba que, pese a todo, se impone "la voluntad de seguir trabajando de manera cooperativa para que sea a través del sistema multilateral como se dé respuesta a los grandes retos globales”.

Marco de transparencia del acuerdo de París

Según lo acordado, el Libro de Reglas establece por primera vez un sistema común de seguimiento para que cada país pueda medir el progreso de sus medidas de mitigación, adaptación y financiación al cambio climático.

Este sistema permitirá que los países, por primera vez, informen siguiendo unas directrices comunes para todos, pero con determinadas flexibilidades para los países en desarrollo que lo necesiten, en función de sus diferentes capacidades.

Esta información, que se presentará en un informe bienal de transparencia, incluirá:

a) Un inventario de las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero, siguiendo las mismas Guías del IPCC y unas métricas comunes.

b) El seguimiento de los progresos en materia de mitigación de lucha contra el cambio climático de acuerdo con las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs, por sus siglas en inglés) remitidas por cada país a la convención de cambio climático de la ONU, con un sistema robusto de indicadores y contabilidad.

c) Las vulnerabilidades y los impactos del cambio climático, así como información sobre las medidas de adaptación implementadas por los países, e información sobre los riesgos asociados con las pérdidas y daños producidos por el cambio climático.

d) El apoyo proporcionado por los países (por primera vez, además de los países desarrollados, otros países donantes informarán sobre el apoyo proporcionado) e información por parte de los países en desarrollo sobre el apoyo recibido y necesidades de financiación.

El marco de transparencia promoverá la mejora continua de la información gracias al proceso de revisión técnica, que identificará áreas de mejora donde sea necesario fortalecer las capacidades de los países en desarrollo, y al proceso multilateral que facilite la evaluación del progreso. Durante ese proceso, los países responderán preguntas que les quieran hacer otros países, y presentarán en una sesión pública la información contenida en sus informes bienales de transparencia.

Los informes bienales de transparencia, que se presentarán de acuerdo con estas reglas, son imprescindibles para poder analizar el progreso hacia los objetivos globales que establece el Acuerdo de París, ya que proporcionarán información fundamental sobre evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global, acciones de adaptación y flujos financieros.

Por esto mismo, estas reglas de transparencia se consideran la columna vertebral de la aplicación del Acuerdo de París.

Balance Global

Además, el marco reglamentario acordado ha establecido la forma en la que funcionará el mecanismo que permitirá revisar al alza los compromisos de lucha contra el cambio climático que presenten periódicamente los países.

Este mecanismo, conocido en inglés como Global Stocktake (Balance Global), permitirá evaluar cada cinco años dónde están los países para lograr el objetivo al que aspira el Acuerdo de París: evitar un aumento medio de la temperatura media global de más de 2 grados sobre el nivel preindustrial, y hacer lo posible para que no rebase los 1,5ºC, asegurar la coherencia de los flujos financieros con un desarrollo bajo en emisiones y resiliente, y la adaptación a los impactos[13].

El primer Balance Global se hará en el año 2023 y, a partir de esa fecha, se llevará a cabo cada cinco años.

El documento final incluye una referencia al informe científico del Panel de Expertos en Cambio Climático (IPCC), el cual refiere a la importancia de acometer cambios “urgentes y sin precedentes" a fin de limitar el aumento de la temperatura del planeta a 1,5 grados. Además, el documento reconoce que deben destinarse más recursos a la acción climática, especialmente a mitigación y reducción de efectos del cambio climático, en línea con lo acordado en París. Sin embargo, no establece nuevas obligaciones para los países desarrollados.

Asimismo, el texto final reconoce que las contribuciones para reducir las emisiones de cada país y lograr limitar el aumento de la temperatura deberían ser actualizadas al alza en 2020, cuando entra en vigor el Acuerdo de París, aunque no profundiza en este ámbito.
La ex directora de la CMNUCC Christiana Figueres afirmaba que nadie quedo satisfecho con este Libro de Reglas, pero el mismo representó un paso importante. El año 2019 será muy crítico, aunque probablemente la próxima COP 25 (en América Latina) aportará nueva energía y urgencia a la convención climática.

Los Estados Unidos de Norteamérica recibieron fuertes críticas.

El país el Norte recibió las principales críticas en la cumbre en razón de su escepticismo declarado ante los resultados del informe del Panel científico e intentó en todo momento que los países en desarrollo asumieran la misma responsabilidad que los más desarrollados. Brasil también mereció las críticas de las organizaciones ecologistas, ya que su postura negativa a modificar la regulación del mercado de carbono fue uno de los principales escollos que demoraron llegar a un acuerdo en Polonia.

Finalmente. el acuerdo se aprobó cuando los países en desarrollo acordaron informar y rendir cuentas de sus acciones climáticas de la misma manera que los países desarrollados. A su vez, las naciones ricas acordaron aumentar la “previsibilidad” del dinero que proporcionarán para este propósito

11. La ambición y la desilusión [arriba] 

El secretario general de las Naciones Unidas (Antonio Guterres), habló sobre la reunión climática de alto nivel que convocó para septiembre y agregó que sus cinco prioridades serían “ambición en la mitigación, ambición en la adaptación, ambición en las finanzas, ambición en la cooperación técnica y desarrollo de capacidades y ambición en innovación tecnológica".

Diversos medios de prensa recogieron información confiable de organizaciones internacionales señalando con desilusión que la Cumbre COP 24 finalizara sin ninguna promesa clara para el aumento de la acción climática (sólo avances parciales en cuestiones de procedimiento), cuando dos meses atrás el IPCC había advertido que quedaban unos doce años para salvar el futuro del planeta y no superar 1,5ºC la temperatura global.

A pesar de las expectativas que había en esta COP, y aún habiéndose aprobado el libro de reglas que recoge la implementación del Acuerdo de París, no se ha acordado un compromiso colectivo claro para mejorar los objetivos específicos para la acción climática (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, NDCs).

Jennifer Morgan (Greenpeace) expresaba que “un año de desastres climáticos y una terrible advertencia de los mejores científicos del mundo debería haber conducido a mucho más aquí en Katowice" Contrariamente, "los gobiernos han defraudado al mundo otra vez. Han ignorado la ciencia y, al hacerlo, han ignorado la difícil situación de las personas vulnerables".

12. Más visiones sobre el acuerdo contra el cambio climático de la COP 24  [arriba] 

La noticia es que los países reunidos en Katowice acordaron las reglas para la aplicación concreta del Acuerdo de París; también mencionado como un "acuerdo trasnochado" que se lograra luego de 13 días de negociaciones. Con ese pacto, la comunidad internacional ha sellado las reglas que permitirán aplicar el Acuerdo de París, luego de tres años, aunque el mismo tiene su entrada en vigor en 2020, cuando caduque el Protocolo de Kioto.

Las negociaciones en Polonia fueron duras, en especial ante las reticencias que mostro un grupo de países (encabezado por USA) y sus objeciones (a las que también Brasil se agregó).

Debilitamiento

Se dijo así que Katowice debilita el Acuerdo de París y convierte las obligaciones de "frenar el cambio climático" en meras "sugerencias".[14]

Se juzgó también que la Cumbre terminaba con sabor agridulce pues mientras las grandes potencias "festejaban un acuerdo", la sociedad civil reprochaba su falta de ambición en la lucha contra el cambio climático.

La organización "Ecologistas en Acción" denunciaba de inmediato que "la falta de compromiso de la comunidad internacional habría de convertir en mediano plazo a una gran parte del territorio español en un desierto".

En tal sentido la dura crítica decía que la COP24 pospuso el mandato principal del Acuerdo de París "que debiera haber concluido en Katowice, una ruta clara para el aumento de la ambición en línea con las indicaciones científicas". Finalmente se concluyó "con un acuerdo de última hora" con "un texto que evita cualquier compromiso real". Los artículos contenidos en la decisión final no establecen con claridad el proceso necesario para incrementar la ambición que garantice el cumplimiento del Acuerdo de París. Se perdería así otro año más para iniciar un descenso urgente de las emisiones que permitan mantener el incremento de la temperatura global en 1,5 ºC. Y las críticas apuntan a la mala gestión de la presidencia polaca al bloquear algunas decisiones, pese a los buenos oficios del Secretario General de la ONU, y de otros funcionarios para liderar distintos marcos de negociación.

Otra particularidad que mostro la Cumbre fue que su plenario final se retrasó más de un día debido a las objeciones de países como Brasil que no estaban conformes con parte de los artículos. Asimismo, la ausencia de representantes políticos durante los últimos días dejó sin capacidad de alcanzar acuerdos ambiciosos en el plenario final.

Grupos de ecologistas organizados manifestaron claramente que en el texto final se han incluido tímidos avances de última hora sobre financiación, y se han cerrado los aspectos más técnicos del libro de reglas. Pero la cuestión de la falta de acuerdo en torno al incremento de la ambición y un texto más bien de "sugerencias" que de real "vinculación" al Acuerdo, vuelven muy difícil su cumplimiento.

Puede decirse que un foco central de la cumbre ha girado nuevamente en torno a las potencias petroleras (Arabia Saudi o EEUU), países que cuestionan los "incuestionables" y rigurosos informes científicos en la materia; mientras los estados más vulnerables al cambio climático son nuevamente ignorados. También desilusionó a muchos el papel jugado por la Unión Europea, mostrando la división de los países entre aquellos que presionan para reducir aún más sus insuficientes compromisos; y los que parecen desconocer que los efectos del cambio climático pondrán una gran parte de los ecosistemas europeos en riesgo de desaparición.

El mencionado informe del IPCC ha sido objeto de un enorme debate dentro de la COP24 debido al empeño de las naciones petroleras de eliminar cualquier mención inconveniente dentro del acuerdo a sus conclusiones.

Una fuerte frustración ganó a muchas organizaciones y a funcionarios con la falta de real compromiso observada.

La comunidad internacional había abierto en las cumbres anteriores espacios de debate, como el "Diálogo de Talanoa", que no han servido para encontrar cómo se debe ajustar los compromisos a la realidad científica. De este modo, la revisión se posponía nuevamente "a la próxima cumbre", mientras seguiría "avanzando el escaso margen de tiempo disponible para la actuación"[15].

Asimismo, la falta de mención de los procesos de pérdidas y daños dentro del Acuerdo de París, así como la falta de claridad respecto a cómo se culminará la provisión del Fondo Verde para el Clima, son señalados ahora como lamentables déficits de la reunión.

13. Otras miradas a Katowice [arriba] 

En opinión de Enrique Martua Konstantinidis[16], asesor señior de Política Climática de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), quien estuvo presente en la Cumbre de Polonia (Entrevista para la Revista Futuro Sustentable, la COP 24) se pasó a duras penas; las próximas serán más difíciles. Se trató sin dudas de una reunión que tuvo muchos matices, que finalmente logró el Reglamento del Acuerdo de París, incluso con textos acertados, principalmente en materia de transparencia y el balance global (mecanismo para evaluar cada 5 años el progreso de las medidas de implementación del Acuerdo). También se avanzó en lo vinculado a la adaptación.

Este Reglamento debe marcar cómo tienen que darse los procesos en el Acuerdo.

En lo que concierne a la transparencia, ahí estarán los mecanismos de reporte y cómo aplicarán a cada país esas capacidades de reporte, según explica Konstantinidis. El Reglamento del Acuerdo concitó la atención preponderante de los países. Pero no hubo cambios significativos para aumentar la ambición o en las contribuciones nacionales...; mientras el consumo de combustibles fósiles debería disminuir sensiblemente, lo que no ocurre. En relación a la Argentina, se habló mucho de una mala nota para nuestro país impulsando su yacimiento de Vaca Muerta y de ciertos retrasos en el desarrollo de las energías renovables. No obstante, las expectativas que surgen de las mismas son esperanzadoras no solo en la Argentina sino a nivel mundial. El resultado de la Cumbre polaca dejó sentimientos encontrados en muchos de los participantes. Los avances técnicos fueron buenos pero el multilateralismo internacional se observaba muy acosado con barreras que dificultan los acuerdos y la acción climática. Brasil, USA y Arabia Saudita están en el horizonte próximo de dificultades para la política climática.

14. La COP 24 dejó en evidencia la necesidad de una mayor Ambición Climática y una Transición Justa [arriba] 

En Polonia, una vez más, los Gobiernos de todo el mundo han empezado a decidir el clima que tendremos en el futuro y, como consecuencia, su impacto sobre las generaciones que nos sigan.

El Informe del IPCC que precedió a la cumbre que revisaron más de 790 científicos ha dejado las cosas muy claras. Ya hemos consumido 1 grado C de calentamiento global de los 2 grados C que nos comprometimos a no superar en el Acuerdo, y al ritmo actual alcanzaremos 1,5 grados C entre 2030 y 2050. Los compromisos de reducción de CO2 actuales tampoco nos llevan demasiado lejos. Con las reducciones comprometidas por los Gobiernos hasta el momento alcanzaremos 3,4 grados C en vez de los 2 grados C acordados. Se espera que en 2019 y 2020 (cuando el mundo negocie de nuevo sus objetivos de mitigación), se logren mayores compromisos.
El informe especial del IPCC también nos indica que limitar el calentamiento global a 1,5 grados C (en vez de los 2 grados C) es esencial para evitar las peores consecuencias del cambio climático. Más allá de 1,5 grados C, el clima se vuelve más incontrolable.

La falta de ambición global ha determinado a la Secretaría General de la ONU a convocar a los Gobiernos del Mundo a una reunión extraordinaria en Nueva York en setiembre de 2019 a fin de impulsar los compromisos.

Hubo tres declaraciones de la COP24: que citaremos aquí: para tomar buena nota de lo compleja y contradictoria que resulta la cuestión del cambio climático: Transición Justa, Electromovilidad y Bosques.

a) Limitar el calentamiento global a 1,5 grados C requiere una transición rápida pero también una transición justa. Y a tal fin, la COP24 lanzó el 4 de diciembre de 2018 la "Declaración de Silesia" para una Transición Justa y Solidaria (firmada rápidamente por 49 Estados incluida España). Reconoce los desafíos que deben afrontar los sectores, ciudades y regiones fuertemente dependientes de los combustibles fósiles, y la importancia de asegurar un futuro de calidad a los trabajadores afectados. La Declaración también subraya las oportunidades de empleo de una economía baja en emisiones y resistente al cambio climático; y compromete a los Gobiernos a la creación de empleo de calidad en las acciones de reducción de emisiones y en los planes de adaptación (confirmando la línea de que los problemas ambientales, económicos y sociales necesitan ser abordados de una manera integrada y coherente, como proponen los Objetivos de la Agenda 2030).

Fuera de esta Declaración se dieron en Katowice otras referidas al transporte y a los bosques.

b) Así, Polonia impulsó la "Declaración del Partenariado para la Electromovilidad". Aquí se propuso crear de forma conjunta las condiciones económicas, sociales, culturales y legales para el desarrollo de la movilidad eléctrica, y potenciar modelos de transporte innovadores y sostenibles.  En la Declaración del 5 de diciembre participaron no sólo los Estados, sino también las Regiones, las Comunidades Autónomas, las Ciudades y las ONGs. Los gobiernos locales, con una mayor cercanía a la sociedad, fueron así reconocidos por el COP y por los Estados, como importantes protagonistas en la lucha c por el clima. c) La tercera declaración, titulada "Declaración Ministerial de Silesia, Bosques para el Clima", llama a los Estados a conservar e incrementar los sumideros naturales de CO2.  En este sentido, el Acuerdo de París representa un deseo y un esfuerzo colectivo para alcanzar un balance entre emisiones de CO2 y su absorción natural en la segunda mitad de siglo; y "la gestión sostenible de los bosques es una pieza clave de esta neutralidad climática".  "No hay futuro sin combatir el cambio climático, pero tampoco hay futuro sin bosques". Se remarcó que un aspecto clave de la Declaración será el impulso a las sinergias y complementariedades de las tres Convenciones de Naciones Unidas:  Cambio Climático, Biodiversidad y Desertificación. Con estas declaraciones, impulsadas por la presidencia de la COP24, se buscó incluir los tres componentes de la acción contra el cambio climático: la Naturaleza, la Tecnología y la Sociedad; enviando con ello un pretendido mensaje de esperanza y acción a los ciudadanos y en pos de la "Justicia Intergeneracional" (este principio incluye temas tan diversos como las pensiones, la extinción de especies, la protección del ambiente y el cambio climático)[17].

15. "Avance tibio" [arriba] 

De este modo calificaron importantes medios de nuestro país los resultados de la Cumbre de Polonia. Los "progresos" han sido demasiado lentos en la lucha contra el calentamiento global, "un fenómeno que tendrá efectos catastróficos en menos de un Siglo". Agregan que "cada vez más personas comienzan a cuestionar la ética de quienes nos representan para definir el futuro del planeta, y la ciudadanía global ha reforzado los argumentos morales contra aquellos que defienden sus intereses personales o nacionales en detrimento de la salud y el futuro de las personas. En estos acuciantes temas, está claro que un éxito lento no será finalmente un éxito"[18].

16. La cooperación multilateral es esencial para avanzar en una nueva política ambiental [arriba] 

El reconocido académico Alieto Aldo Guadagni[19] nos recordaba en un difundido artículo de su autoría publicado en enero de 2019, a propósito de la última reunión de las Partes de la Convención de cambio Climático, la advertencia pronunciada en la inauguración por el Secretario General de Naciones Unidas: "somos la última generación que puede frenar el cambio climático”.

Afirma Guadagni que "esto exige abatir sin demoras las emisiones causadas por los combustibles fósiles, expandiendo la participación en la matriz energética de las nuevas energías limpias". También recordaba que "días antes de esta COP-24, el grupo de científicos y expertos (IPCC), convocados por Naciones Unidas, había encendido la alarma suministrando información para ser tomada en cuenta en esta reunión de casi todas las naciones".

Ya hemos mencionado anteriormente en nuestro trabajo esta información de IPCC, a la que se sumaba la Organización Meteorológica Mundial alertando también "que, más allá de las dudas del pasado, las emisiones son ya el principal causante de los desastres ambientales que vienen aumentando en todo el planeta". Estos daños crecientes, son cada vez más frecuentes incluso en nuestro país, como nos alerta el profesor Vicente Barros, afectando a las personas y la actividad económica, especialmente la agropecuaria.

En referencia a "las últimas proyecciones energéticas", las mismas indican "que dentro de 20 años estaríamos emitiendo más y no menos gases contaminantes que hoy" y, que al actual ritmo de aumento en las emisiones, la situación será por demás compleja. "Para hacernos una idea de lo que está ocurriendo tengamos en cuenta que las emisiones anuales son hoy un 130 % mayores a las de 1971”, concluye nuestro mencionado académico.

Volviendo al título que nos deja Guadagni, "para avanzar en una nueva política ambiental" (y climática, agregamos), resulta "esencial la cooperación multilateral", que es la forma de ayudar a los países a tener en cuenta y trabajar por "el bienestar de los pueblos más allá de sus fronteras".

Sin dudas que la meta del Acuerdo de París exige "avanzar hacia una economía con cero emisiones de carbono en las próximas décadas". Los avances de la Cumbre de Katowice son claramente insuficientes para lograr esos objetivos cuyo cumplimiento se extiende más distante y de más difícil solución.

Tres años después del Acuerdo de 2015, reafirmamos el mérito de aquel texto, caracterizado por su amplio consenso, celebrado por gobiernos, organizaciones ecologistas y sociedad civil.

Sin embargo, fijarse "una meta" no es suficiente para alcanzarla. Hace falta decidir cómo se va a hacer y, a la vista de las últimas evidencias científicas, hace falta decidirlo ya, con toda premura. 

17. Chile sede de la COP25 [arriba] 

La sede aceptada por Chile para 2019 supone que tanto el país anfitrión como la región sudamericana, enfrentan el enorme desafío de esta cumbre, con los ojos del mundo cada vez más atentos a las acciones que se tomen en la misma. La próxima década será sin duda clave para ser recordados como la generación que hizo lo que debía o bien como la responsable de condenarnos a un clima desenfrenado que afectará al Planeta y a millones de personas. Para el país trasandino y para el Cono Sur, constituyó un hito que la COP25 tuviera lugar en Chile y resultare el momento de liderar un proceso que pueda llevar a cumplir las todavía lejanas metas del Acuerdo Climático de París.

Desde Chile la nueva COP se planteo inicialmente como un gran desafío para el país y -según sus autoridades- para seguir predicando con el ejemplo: "más ambición en la mitigación de GEI y ser la voz de los países vulnerables que requieren políticas más activas para la adaptación al cambio climático”[20].

La cumbre medioambiental convoca a representantes de casi 200 países del mundo y su formato habitual -de casi de dos semanas- fue previsto para el mes de diciembre de 2019 o, en su defecto, para enero de 2020.

La organización de esta cumbre corre cada año a cargo de una región diferente, de forma rotatoria, y el año 2019 le correspondía a América Latina tras el turno de la COP 24, de Europa del Este.

Chile y Costa Rica dieron un paso al frente después de que Brasil decidiese no organizar la COP25, con el fin de mantener la nueva Conferencia en Latinoamérica y poder avanzar la lucha contra el cambio climático “hacia el próximo nivel”[21].

Finalmente, en la tarde del 14 de diciembre de 2018, se confirmó que Chile organizaría la COP25.

Como dejáramos expuesto supra, en las opiniones de especialistas reconocidos, los avances de la Cumbre de Katowice han sido claramente insuficientes para lograr los objetivos propuestos de avanzar hacia una economía con cero emisiones de carbono en las próximas décadas, y cuyo cumplimiento se torna más dificultoso y complejo en el tiempo.

También desde la crítica se insistió en que si hay algo que marcó la previa de la COP 24 fue el informe elaborado por el IPCC, en el que participaron científicos de todo el mundo cumpliendo un mandato emanado del Acuerdo de París. El documento ya explicitado en este trabajo, da cuenta del alarmante aumento de la temperatura global de la Tierra registrado desde la era preindustrial, en gran parte debido al uso y abuso de combustibles fósiles como el carbón, el gas y el petróleo; a lo que se suman los sistemas de transporte, la industria ganadera y la concentración de basura orgánica, otros ejemplos de actividades humanas que contribuyen en la emanación de gases de efecto invernadero como el CO2 (dióxido de carbono) y el CH4 (metano), que han llegado a tal nivel que la  atmósfera, los suelos y los océanos son cada vez menos capaces de soportar y administrar los bienes comunes del planeta. París, por lo pronto, estableció metas y limitaciones para el 2050 (emisión de GEI cero; temperatura global limitada en un 2°C).

El informe alertaba sobre la propia velocidad de las emisiones, asumiendo que los riesgos dependen de la magnitud del calentamiento según la ubicación geográfica, la vulnerabilidad, la implementación de medidas de adaptación y mitigación y el nivel de desarrollo del país. Y es por ello que países latinos y pequeños de Asia reúnen todas las condiciones para sufrir de modo dramático, año a año, los embates del clima. Los peligros quedaron muy evidenciados. Un mundo en 2° implicaría olas extremas de calor en zonas habitadas, aumentando las sequías y los déficits hídricos producto de la falta de lluvias. Las precipitaciones llegarían asociadas a fuertes aluviones -huracanes y ciclones tropicales en los países centrales- e inundaciones y desplazamientos de terreno en el hemisferio sur. También aumentarán los niveles de los océanos, afectando sobre todo a las pequeñas islas y poniendo en riesgo la biodiversidad marítima, así como la extinción de ciertas especies, y de los arrecifes de coral, que hoy representan parte importante del hábitat del 25% de las especies marítimas.

A la luz de lo percibido en la realidad de las cosas; de la lentitud y falta de determinación en la implementación de los acuerdos, aún a pesar de la opinión científica, se concluye que no hemos tomado el camino correcto.

En 2018 las emisiones globales de gases de efecto invernadero aumentaron, por segundo año consecutivo. Y lo que hace el reporte del IPCC es precisamente advertir de que estamos en el límite de cambiar el rumbo para evitar más eventos catastróficos asociados al cambio climático.

El Informe del IPCC marcó todas las conversaciones en la COP. A fines de la primera semana, una alianza intergubernamental de 44 países, todas pequeñas islas ubicadas en los océanos Atlántico y Pacífico solicitó que la conferencia aceptara el reporte del IPCC, apoyados por casi todos los países del mundo. Empero los Estados Unidos cuestionaron su validez, para decir que la aprobación del propio IPCC no implicaba la suscripción a sus conclusiones. Rusia, Kuwait y Arabia Saudí se sumaron a esa postura y se anotaron un logro en las negociaciones: que no se acogiera los resultados. Finalmente, solo se hizo una mención a que las Partes “hagan uso” de su información. Bastante poco, por cierto y de algún modo, por demás preocupante.

Más allá de las serias observaciones críticas realizadas hasta aquí sobre la Conferencia de Katowice, también se ha señalado que temas como una perspectiva de derechos humanos, pobreza, derechos de los pueblos indígenas, equidad de género, seguridad alimentaria y una transición justa para las y los trabajadores fueron capítulos que quedaron fuera de las grandes definiciones. La discusión sobre las metas de

Financiamiento, en tanto, fueron pospuestas para la COP 26, a desarrollarse en un país europeo[22].

Este panorama, en el caso parcial, nos proyecta a la COP 25.

18. Perspectivas [arriba] 

Con motivo del anuncio de que Chile sería la sede de la COP 25, su presidente afirmó "la tremenda responsabilidad" que su país asumía "por liderar y avanzar hacia un mejor control del cambio climático y del calentamiento global", siguiendo "los avances" que se lograron en anteriores cumbres[23].

Por su parte, Costa Rica al desistir en favor de Chile, anunciaba su intención de organizar una pre-Cop, varias semanas antes. Esta sede preliminar tendría lugar en octubre de 2019.

Al mismo tiempo, Costa Rica ayudaría a Chile a organizar la COP25. El propósito oficial del gobierno costarricense es recibir a los jefes de cada una de las delegaciones de los países partes de la Conferencia, alrededor de 350 personas, para participar en las discusiones políticas previas a la cumbre en Chile. Desde Costa Rica también se informó que Italia y otras naciones expresaron interés en colaborar con Costa Rica en la organización de esta Pre-COP.

Las autoridades de Costa Rica afirmaron que la organización conjunta permitirá posicionar el plan de descarbonización costarricense y “estrechar lazos con cooperantes para llevar a cabo las metas, además de impulsar acuerdos más ambiciosos en materia de cambio climático y descarbonización de las economías en el mundo”.

Asimismo. se sostuvo que el acuerdo demostró organización y compromiso a nivel latinoamericano; trabajar en equipo para poder llevar adelante esa presidencia, que quedó en manos de Chile, pero que contaría con el apoyo de Costa Rica[24].

Recordemos que Guatemala, Barbados y Bahamas también se habían postulado para organizar la COP25.

Implicancias de la COP para Chile y la región

Desde la Escuela de negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez y del Centre for Business Sustainability de la misma institución, se sostuvo que la celebración de la COP 25 en Chile representaba una gran noticia, no solo porque tiene que ver con el protagonismo chileno en las relaciones internacionales, sino que (sobre todo) "nos obliga a asumir un mayor protagonismo con nuestro desarrollo futuro, el de las próximas generaciones". Para "ser muy concretos, la capacidad que tendrán nuestros hijos, nietos, bisnietos, de satisfacer sus necesidades"[25].

A mayor abundamiento, ese protagonismo tiene que ver con la mirada que América Latina puede ofrecer al mundo. La Profesora Devenin insistía en que en el Cono Sur emergen innovadoras y prometedoras formas de entender la relación con la naturaleza desde una perspectiva productiva. Y citaba el caso de las empresas regeneradoras de vida; empresas que, a través de su producción agrícola o ganadera, están regenerando ecosistemas degradados, recuperando la riqueza y resiliencia de los suelos, siendo viables económicamente.

Los ejemplos originados desde el mundo privado empujan a repensar políticas públicas.

Y se preguntaba "si solo debemos impulsar políticas de conservación o debemos impulsar nuevas políticas públicas que incentiven el manejo regenerativo como forma de producción”. En este contexto, la creencia estriba en que la COP 25 obligará, también, a abordar diversos desafíos que existen en América Latina. Debemos en la región "repensar nuestros paradigmas productivos y desafiar realmente nuestra capacidad de innovación. Más allá de innovar, para hacer más eficiente los procesos, o para realizar innovaciones incrementales en productos o servicios". Destaca la mencionada docente trasandina que la COP25 llama a "la innovación en los modelos de negocios para la sustentabilidad; y que Chile puede ser un actor marginal a través de aportes a la mitigación al cambio climático, o puede ser un actor propositivo, con foco en la identificación de oportunidades sustentables para la creación de valor”. También está en juego "revisar nuestra capacidad de adaptación. Desde Cepal se ha señalado que, en 2017, el costo económico total de los desastres relacionados con el clima alcanzó la cifra récord de 320.000 millones de dólares. Esto solo "en términos económicos, pero debemos recordar que finalmente esto afecta de manera inconmensurable a las personas, y sus mundos personales y colectivos". La COP 25 se ve así como "una oportunidad de innovación, desde el punto de vista de la gobernanza en la prevención y gestión de desastres, involucrando a la ciudadanía y diversas instituciones que pueden aportar con su conocimiento local, la valoración del territorio y percepción del riesgo"[26].

Cuestionamientos

Algunas ONG, empero, se adelantaron en cuestionar la preparación de Chile para recibir la cumbre medioambiental COP 25. Desde la dirección nacional de Greenpeace se pidió que el Gobierno chileno aproveche esta instancia para resolver en primer lugar una serie de problemas medioambientales. "Resultaría impresentable ser la sede de la COP 25 y al mismo tiempo seguir con la expansión de las zonas de sacrificio, utilizando carbono, ampliando la presencia de las salmoneras en la Patagonia, sin firmar el Acuerdo de Escazú, y sin una legislación contra los plásticos de un solo uso (esto está cambiando) o no definiendo un plazo claro para poner fin a la venta de vehículos a combustión", precisaron los responsables de la organización.

También el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Medioambientales (OLCA), coincidió con lo apuntado, expresando que Chile también mantiene la deuda de bajar la emisión de gases de efecto invernadero, por lo que debe promover "políticas de mayor coherencia" en la materia. Existiría allí una situación contradictoria con las buenas expectativas para el país ya que "Chile en los últimos años ha sido uno de los países que más han incrementado los gases de efecto invernadero, producto del uso del carbón y los hidrocarburos en la generación de la energía".

Asimismo, los ejecutivos del programa "Chile Sustentable", consideraron que se trata de una oportunidad para que el Gobierno no se quede en el "maquillaje verde", y en su lugar "se comprometa en una agenda de cierre de las carboneras".

Por su parte, otras voces chilenas (como la ONG Ecosistemas), indicaron que estando el país tan afectado por el fenómeno climático de fuente propia, correspondería que se tomen compromisos muy serios, entendiendo los reales factores provocados por los seres humanos, el origen antropogénico de estos fenómenos y su indetenible incremento[27].

 

 

Notas [arriba] 


[1] http://sdg.iisd .org/eve nts/un fccc-cop-24/
[2] Sitio Web de la CMNUCC. La CMNUCC en Twitter: inglés @UNFCCC | español: @CMNUCC| francés: @CCNUCC
La Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, Patricia Espinosa, en Twitter: @PEspinosaC
La CMNUCC en Facebook: facebook.com/UNclimatechange. La CMNUCC en Instagram: @UNFCCC
[3] Desde Katowice: La paradoja de COP24 – Prensa Libre. https://www.prensalibre.com/internacional/cop24-katowice-polonia-conferencia-clima.
[4] Especial COP24 de Katowice: resumen del 1º día – Noticias.
https://nuestras- ciudades.blog spot.com/.../esp ecial-cop24- de-katowice -resumen-d el.ht...
[5] https://www .france24.c om › Volver a la página de inicio › Medio Ambiente.
[6] Cambio climático | Naciones Unidas - UN.org. www.un.org/ es/sectio ns/issues-de pth/climate-c hange /index.html.
[7] Conferencia sobre el Cambio Climático (COP 24) en ... - Europa EU. www.europa rl.europa. Eu/RegData/etu des/ATAG/.../EP RS_ATA(20 18)628277_ES.pdf.
[8] Conferencia sobre el Cambio Climático (COP 24) en ... - Europa EU. www.europa rl.europa.eu/RegDat a/etudes/ATAG/.../EPRS_ATA( 2018)62 8277_ES.pdf´.
[9] https://www.elcomerci o.com/tenden cias/cop-poloni a-onu-ca mbio-climatico.ht ml. Patricia Espinosa, Clima ONU.
[10] https://www.infob ae.com/.../com enzo-e n-polonia- la-cumbr e-sobre-cambio -climatico-.
[11] www.en ergiae strategica.com/cop- 24-se-deba tira-en-polonia- el-camino-a-se guir-para-.
[12] COP24 finaliza sin compromisos de aumentar la acción climática ... https://claves 21.com.ar/cop2 4-finaliz a-sin-compromis os-de-aume ntar-la-accio n-climat...17 dic. 2018 -Inicio Notas Clave COP 24 finaliza sin compromisos de aumentar la acción climática...Fermín Koop.- 17/12/18...El texto final de la COP 24 sellado en Katowice también reconoce que las contribuciones para reducir las...
[13] COP24 emite declaración final después de días de intensas ... vovworld.vn/.../cop24-emite-declaracion-final-despues-de-dias-de-intensas-negociaci...
La COP24 aprueba el libro de reglas para hacer operativo el Acuerdo ...https://www.iag ua.es/.../cop24 -aprueba-li bro-reglas-hacer -oper ativo-a cuerdo-paris
17 dic. 2018 - La cumbre del clima de Katowice (COP24) ha concluido con la aprobación del libro de reglas que hará posible la puesta en marcha del.
[14] www.redesc ristianas.net /category/r evista-de-pren sa/ecologia/
[15] COP 24.cartasdevuelta.blogspot.com/. Juan Cabrera
[16] COP 24. Konstantinidis: La COP24 se pasó a duras penas, las próximas serán...www.futurosustentable.com.ar › Entrevistas
[17] Especial COP24 de Katowice: resumen del 6º día - Noticias ...
https://nuestras- ciudades.bl ogspot.com/ .../especial-cop2 4-de-ka towice-r esume n-del_9....
[18] La Nación, Editoriales, Buenos Aires, viernes 21 de diciembre de 2018, pág. 34.
[19] Clarín, 2 de enero de 2019. Debate
El cambio climático, como la ruleta, Alieto Aldo Guadagni.
[20] luisalbertogmz.blogia.com/.
[21] https://www.lavan guardia.co m/.../chile- orga nizara-la-cop25-de- 2019-tras-la-renu ncia-.
[22] https://www.fe s-chile org/activida des/cop24-en-katowic e- no-es-suficiente/ Francisco Parra, El Desconcierto.Tema: Transformación social-ecológica. El Desconcierto reali za cobertura de la COP 24 en cooperación con la FES Chile-.
[23] www.revistaei.cl/.../cop25-gobierno-confirma-chile-organizara-proxima-cumbre-la-o...
[24] Costa Rica albergará la reunión preliminar del cambio climático Pre ...
https://www.nacio n.com/el-pai s/politica/co sta-rica-alb ergara-la...prel minar. ../story/.
[25] Verónica Devenin: https://noticias.ua i.cl/veronica-de venin-cele brar-la-co p-25-en-chile-no s-obliga-a- asum.
[26] Universidad Adolfo Ibáñez (UAI). Home Noticias. Escuela de Negocios. Verónica Devenin: “Celebrar la COP 25 en Chile nos obliga a asumir un mayor protagonismo con nuestro desarrollo futuro”. 18 de diciembre 2018. Noticias<
[27] olca.cl/articulo/nota.php?id=107548, 15 diciembre 2018; https://www.coo perativa.cl /noticias/pais /medioambie nte/ong-cues tionan-preparac ion-de-chile -para-reci Bir-cumbre -medio ambiental/2018-12-15/143515.html.