ARGENTINA
Doctrina
Título:Los principios internacionales que debe aplicar México en el Caso del Parque Eólico en la Rumorosa, Baja California, México
Autor:Cota Grajales, Carmen A. - Navarro Pérez, Mireya J. - Salazar Tirado, Valeria
País:
México
Publicación:Revista Iberoamericana de Derecho Ambiental y Recursos Naturales - Número 29 - Octubre 2018
Fecha:10-10-2018 Cita:IJ-DXXXIX-418
Índice Voces
Sumarios

El Derecho Internacional se ocupa de cuestiones ambientales por la trayectoria que en los ordenamientos jurídicos internacional tuvieron que adoptar para defender lo que el medio ambiente brinda a la especie humana. Fue por ello por lo que la promoción y aplicación de las leyes ambientales son desde la influencia de los foros internacionales en nuestra materia.


Para México, la adaptación de los principios de sustentabilidad en nuestros ordenamientos produce que el desarrollo jurídico para la aplicación normativa vigente entonces tenga que ser revisada. A últimas fechas y por la demanda de los problemas ambientales, no se ha detenido la legislación a asimilar la aplicación del Derecho ambiental internacional.


Por eso, el trabajo va encaminado a revisar los objetivos más urgentes que debamos ocuparnos como juristas para crear una composición homogénea en nuestro cuerpo normativo actual. La Ciencia Jurídica, a través del método inductivo, creará un fondo que permita en análisis el establecimiento de las reglas de conducta humana, que se asimilarán para garantizar una convivencia armónica entre sus individuos dentro de una sociedad y el ambiente. Por ello y a través de su sistema de normas y coacción, es que la presente investigación verá cómo la efectiva protección se hace efectiva, aquella que se ha contemplado en nuestra sociedad; y los retos que aún nos faltan afrontar. 


Consecuentemente, nuestra investigación de Derecho será con enfoque multidisciplinario que desarrolle los mecanismos de instrumentación incluyentes con otras ciencias, con el fin de colegirnos para proteger al medioambiente de las mismas conductas humanas que solo nos han traído consecuencias negativas sobre este; por la falta de análisis exhaustivo de nuestra normatividad internacional.


Ante lo anterior, es necesario puntualizar para conocer en qué parámetros es que se encuentra nuestra investigación en el Derecho Ambiental y recordar que dadas las circunstancias analizadas, es que el mismo es una guía porque está actualmente en constante desarrollo, con una evolución importante ante los pocos años de trayectoria como una rama del Derecho independiente; surgida así de manera explícita en el panorama internacional, por los desafíos a superar, ante los hechos que han dañado nuestro ambiente.


Introducción
Hipótesis
Desarrollo
Conclusiones
Fuentes

Los principios internacionales que debe aplicar México en el Caso del Parque Eólico en la Rumorosa, Baja California, México


Carmen A. Cota Grajales
Mireya J. Navarro Pérez
Valeria Salazar Tirado* 


Introducción [arriba] 


México, desde 1972, ha procurado tener una normatividad proactiva en pro del medioambiente. Actualmente, la política mexicana incluye principios ambientales en las disposiciones para el orden social y económico de manera imperante. Para desarrollar nuestro tema, hemos incluido el análisis de proyectos sustentables y de energía renovable que el propio gobierno señala para el Estado de Baja California, en aras de poder revisar si los principios ambientales signados a nivel internacional son respetados y cumplidos.


A raíz de esto, empezaremos señalando el análisis con la mención de la palabra medioambiente; es común que, en la televisión, radio, documentales, conversaciones, etc. la utilicemos. Pero ¿en realidad, sabemos todo lo que abarcan esas palabras? La palabra medio proviene del latín “medius” y ambiente del latín “ambiens, ambientis”, que significa rodear, lo cual se traduce a “estar a ambos lados”. El medioambiente es todo el conjunto de objetos físicos, químicos, biológicos, geográficos, entre muchas cosas más, que constituyen el hábitat de determinado ser vivo.


Todos estos factores influyen en la vida y en la evolución de las especies sometidas a determinado ambiente. En el caso de la especie humana, existen más factores, como lo son el factor social, cultural, político, etc. El medioambiente se divide en tres medios principales: medio físico, el cual se refiere al clima, geografía o contaminación; el medio biológico, en donde entra la flora y la fauna; y por último, el medio socioeconómico, el cual solo aplica para la especie humana, ya que trata de la ocupación laboral, urbanizaciones o desarrollo cultural.


Con el pasar del tiempo y gracias a la sobreexplotación de los recursos que nos provee el medio ambiente, hemos llegado a un punto donde el deterioro ambiental ya no solo está afectando a otras especies, sino a nosotros mismos. El deterioro ambiental se produce por la desintegración de tierra, aire, agua, ecosistemas y hasta especies de flora y fauna.


Existen varias causas del deterioro ambiental, como lo son: la perturbación de la Tierra; contaminación de aire, lo que ocasiona problemas de salud sobre todo respiratorios; de agua, la cual baja su calidad para poder beberla y contamina las especies que viven en ella y de las que nos alimentamos; o tierra; la sobrepoblación, la cual es una de las causas principales de deterioro del medioambiente, ya que los recursos naturales no alcanzan por la alta demanda de alimento, ropa y casas; vertederos que son los lugares donde tiran toda la basura, generada por los pobladores de determinado espacio geográfico; deforestación, que se refiere a la tala de árboles excesiva para poder usar los terrenos para la construcción de casas, industrias o para la agricultura y ganadería.


Todas estas acciones que afectan nuestro medioambiente vienen acompañadas de graves consecuencias, tanto para nosotros como para las especies de flora y fauna. Como ejemplo, podríamos mencionar el impacto que tienen en la salud; la contaminación del agua es responsable de más de dos millones de muertes al año y es la causa principal de millones de enfermedades, incluyendo el desarrollo de enfermedades crónicas.


El impacto económico que tiene este desgaste puede llegar a ser muy grande, si no se cuida adecuadamente el medioambiente, ya que tendrían que invertir grandes cantidades de dinero para restaurar zonas forestales, limpieza de vertederos, limpieza de aguas y acueductos, protección de especies en peligro de extinción, sin mencionar el gran impacto turístico que traería consigo el deterioro de las playas y de la biodiversidad que en ellas se puede apreciar.


Nosotras nos enfocaremos en la energía eólica; con esto, nos referimos a la energía que se obtiene del viento; esta energía se genera por el efecto de corrientes de aire, las cuales son convertidas en energía para usarlas en las actividades humanas. Su uso principal es para producir electricidad por medio de aerogeneradores, los cuales se conectan a las redes que distribuyen la energía eléctrica. Los aerogeneradores constan de un rotor con palas o aspas, las cuales giran alrededor de un eje horizontal. Este eje se encuentra unido a un conjunto de transmisión mecánica o multiplicadora, y este mismo se une a un generador eléctrico, los cuales se ubican en la barquilla suspendida en lo más alto de la torre.


Hipótesis [arriba] 


Si México cuenta ya con varios parques eólicos, podemos notar que se han hecho bajo los principios internacionales ambientales, velando por la responsabilidad hacia el medioambiente. Sí así México cumple su obligación de responsabilidad ambiental internacional, también debe ser beneficiado por dicho cumplimiento. Para ello, analizaremos el parque eólico que se encuentra en la Sierra Juárez la Rumorosa, el cual produce 24.44 GWh/año; con ello, veremos si la energía producida beneficia a su sociedad y si esto satisface los principios de sustentabilidad.


Desarrollo [arriba] 


Debido a todo lo expuesto anteriormente, el ser humano ha buscado e inventado nuevas formas menos dañinas y agresivas con el medioambiente para poder seguir satisfaciendo sus necesidades, sin perjudicar los medios naturales ni su biodiversidad, ya que esto realmente nos está afectando en varios, si no es que en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana. Una de estas formas es el implemento de energías renovables; esto es cuando se obtiene la energía de fuentes naturales inagotables, ya sea por la gran cantidad de energía que contienen o por su capacidad de regenerar dicha energía por medios naturales. Existen varios tipos de energía renovable como: la geotérmica, hidroeléctrica, solar, biocarburante, eólica, etc.


Como ya se comentó anteriormente, nosotros analizaremos la energía renovable eólica en el caso de México, la cual se produce por parques eólicos que producen la energía por molinos y estos traen un gran benéfico al medioambiente y a la sociedad. Y para que esto sea posible, es necesaria la construcción de parques eólicos, los cuales pueden colocarse, ya sea en tierra o en mar, aunque los establecidos en tierra son los más comunes. No existe un número exacto de aerogeneradores para poder realizar un parque eólico, todo depende de la extensión de tierra disponible y de las características de las corrientes de viento en el lugar donde se planea poner el parque. Este es un hecho algo reciente, al igual que el mismo Derecho ambiental, el cual el notable jurista Guillermo Cano enseñaba que: “el Derecho ambiental comprende las normas legales referentes al uso y conservación de todos los bienes, fenómenos, y elementos que componen el ambiente humano, que se integra a su vez, por el entorno natural, formados por los recursos vivos o biológicos y los recursos naturales inertes; y el entorno creado, cultivado, edificado por el hombre y ciertos fenómenos naturales, en tanto influyan en la calidad del entorno desde el punto de vista del interés humano; la doctrina conducente a su formulación e interpretación; las decisiones jurisprudenciales, y los usos y costumbres correlativos. Basta efectuar una breve recorrida por las divisiones ortodoxas para registrarla omnipresencia de este tertium genus especialidad, esta novísima rama del derecho o nuevo derecho…”.1 Como lo manifiesta Cano, el tema del medio ambiente se hace en base a la relación que tienen las personas con el mismo, todas las interacciones y costumbres que han desarrollado a lo largo de los años han permitido o más bien exigido la creación del Derecho Ambiental y, con ello, los Principios Internacionales del Medio Ambiente, los cuales debe aplicar México para reparar todos los daños que causa con interés de este. 


México no ha sido la excepción con respecto a su aportación al equilibrio natural pues, aunque el Derecho ambiental parece estar en pleno desarrollo y evolución ante la regularización de las relaciones de Derecho público y privado, nuestro país ya se ha adelantado con su aportación de conservar y cuidar el medioambiente, a través de las aportaciones que genera la energía eólica.


Con la intención de que la nación mexicana cumpliera con sus respectivas obligaciones en relación con el medioambiente, necesitaba analizar y cumplir con los principios internacionales del medioambiente, los cuales son primordiales para nuestra investigación, puesto que estos traen grandes ventajas a las sociedades. Desde un punto de vista político, el ministro de Excma. Corte Suprema Sergio Muñoz señala que: “la democracia solamente es tal si consagra una efectiva participación de la población en las definiciones esenciales de la sociedad y entre ellas se encuentran las relacionadas a materias ambientales”2, ya que todas las cuestiones ambientales son de interés de los ciudadanos, es decir, todas las personas tienen interacción a diario con el medioambiente.


Para seguir con nuestro análisis, debemos tener una clara idea de lo que tratan los principios internacionales del Derecho ambiental, los cuales se aplican a la comunidad internacional para beneficio y desarrollo del mismo medioambiente, pero estos se rigen en base al Derecho Ambiental Internacional, pero jurídicamente se refieren a este término como el Derecho Internacional Ambiental (DIA), pero como en realidad se utiliza de la segunda manera, deberíamos empezar a analizar el campo de importancia que se le da al medioambiente desde este punto; es decir, el “Derecho Ambiental Internacional” reconoce tener mayor compromiso hacia el medioambiente (con el Derecho Ambiental), mientras que la segunda acepta tener otra mayor perspectiva; sin embargo, ambos son conceptualizados con la misma finalidad, como el Derecho que se encarga de regular las relaciones de cooperación e interdependencia, institucionalizada o no, en la sociedad, que tiene como finalidad el proteger de manera global al medioambiente, o en palabras más colegiales, es el conjunto de normas jurídicas de carácter internacional, destinado a la protección del ambiente en cualquiera de sus formas.


Para el Derecho Internacional Ambiental, el Doctor César Nava Escudero, especialista en medioambiente por la London School of Economics and Political Science, menciona que: “El cuerpo normativo del Derecho internacional ambiental está compuesto por lo que los especialistas denominan instrumentos internacionales Soft Law (de derecho blando) y Hard Law (de derecho duro). Por un lado, el carácter soft o de lege ferenda se manifiesta de tres maneras en el mundo jurídico internacional...”3; y por otro lado: “el carácter hard o de lege lata se manifiesta en instrumentos internacionales con el rigor jurídico propio de una norma obligatoria, constituyéndose en realidad como un auténtico ius cogens...”.4 El Soft Law, como lo comenta el Doctor Nava, se manifiesta de tres maneras por no tener fuerza jurídica vinculante (son las resoluciones, estrategias, minutas, reuniones y todos aquellos cuerpos normativos que no son obligatorios). El segundo son los no considerados Soft Law (sean obligatorias o no, hay normas de “buena voluntad” que son más jurídicas que vinculantes. Y por último, son instrumentos blandos de carácter multilateral, regional o bilateral. Estas tres le permiten al instrumento Soft Law identificar los principios básicos ambientales, con la finalidad de que los Estados acepten seguirlo y así puedan mantener un comportamiento adecuado con el medioambiente, para así proveer a un mejor futuro. 


El instrumento de carácter hard se puede interpretar por su mismo nombre, ya que sus instrumentos en la práctica son los tratados, convenios, protocolos, acuerdos y recientemente Constituciones. Estos se reconocen por su fuerza vinculante, es decir, no existe mayor duda de seguir su cumplimiento por parte de cada Estado. Y es por ello, por lo que los llamados principios fundamentales del Derecho internacional ambiental se empiezan como verdaderas guías o lineamientos jurídicos para el emplazamiento, ejercicio y comportamiento de todas las naciones. Usualmente, es normal encontrar estos principios en instrumentos internacionales Soft Law, en realidad, casi todos se pueden encontrar agrupados en las llamadas declaraciones de principios; para nosotras, las más importantes a tratar en este tema son la Declaración de Estocolmo de 1972 y la Declaración de Río de 1992. Ya que consideramos que el tener este tipo de declaraciones a nuestro entender es de gran importancia, es decir, que los valores sociales que han surgido recientemente requieren de reglas jurídicas para protegerlos, en virtud de que la comunidad va creciendo, sus necesidades igual, y cada acción que toma una nación para llevar a cabo esas nuevas necesidades toma alguna parte del medioambiente, y lo crean o no llegan a traer consecuencias; por ello, deben existir los lineamientos que todas las naciones sigan para no afectar aún más al entorno en donde se desarrollan todas las sociedades del mundo. 


Por ello, se crearon los principios internacionales del medioambiente, y para empezar a conceptualizarlo, el Maestro Roberto Gustavo Mancilla Castro nos dice que el principio de progresividad es: “un principio interpretativo que establece que los derechos no pueden disminuir, por lo cual, al solo poder aumentar, progresan gradualmente. Es importante notar que la naturaleza de este principio depende del ámbito en el que esté incorporado y de la actividad para la que se aplique…”.5 En sí, es aquel que nos establece que los derechos progresan, o sea van progresando para un mejor empleo de ellos. De este principio, se desprenden dos subprincipios, el de proporcionalidad que busca la equidad, conforme a los cambios que van surgiendo en la misma sociedad, a través de una normatividad que busca también mantener el cumplimiento de las exigencias, es decir, que se tiene que cumplir tanto con las exigencias del medioambiente y la sociedad, y el de gradualidad, que igualmente se extrae del Protocolo adicional al Tratado de Asunción sobre Medio Ambiente.


El principio de responsabilidad es muy interesante; se menciona esto porque asigna responsabilidades tanto penales como civiles y administrativas, contra aquellos que causen daño o contaminen el ambiente o que bien cause riesgos contra los recursos naturales. Este principio coloquialmente es conocido como "el que daña paga", es decir, si realizo actos dañinos al medioambiente, tendré la obligación de reparar esos daños, hablando en un sentido económico.


Hablar del principio de cooperación es muy fácil, ya que es un principio muy digerible, debido a que este principio nos habla únicamente, pero de mayor importancia, que los recursos naturales y sistemas ecológicos que sean compartidos serán utilizados de manera equitativa y racional. Y de igual manera, la restauración y tratamiento de emergencias ambientales serán tratados de manera conjunta.


El principio de solidaridad establece que la Nación y los Estados Provinciales tendrán la responsabilidad de prevenir los efectos ambientales transfronterizos, al igual que minimizar los riesgos ambientales sobre los sistemas ecológicos. Es decir que tienen responsabilidad ambiental todos aquellos que intervienen en la cadena productiva, comercial y de consumo.


El principio de congruencia marca que la legislación provincial y municipal referida a lo ambiental deberá ser adecuada a los principios y normas fijadas en la presente ley; en caso de que así no fuere, este prevalecerá sobre toda otra norma que se le oponga. Este principio es utilizado en la mayoría de los instrumentos jurídicos internacionales.


El principio de sustentabilidad podría llegar a ser uno de los más importantes, ya que su finalidad es encontrar una forma de desarrollo sana, al utilizar los recursos y poder satisfacer las necesidades actuales y necesidades que en un futuro surgirán. Este principio es requerido en cuatro áreas muy importantes, que son: a) área ecológica, b) área social, c) área cultural, y d) en el área económica.


Por último, otro de los principios que debemos de tener en cuenta es el principio precautorio; como su nombre lo menciona, es aquel que toma medidas protectoras ante sospechas que lleguen a surgir, con respecto de productos o tecnologías que puedan poner en riesgo la salud pública o el medioambiente, pero sin tener una prueba científica definitiva del riesgo; no es necesario precisar que la actividad que se va a realizar va a causar algún daño, solo basta con que existan elementos que se lleguen a considerar que tienen la virtud de ocasionarlo. El principio precautorio contiene tres elementos o presupuestos necesarios para su creación: la ausencia de información o certeza científica, la evaluación del riesgo de producción de un daño y el nivel de gravedad del daño.


Como podemos llegar a observar, el principio precautorio tiene como única finalidad (la cual es indispensable) el proteger al medioambiente, sin que alguna situación lo haya puesto en peligro; y mejor aún este principio nos lleva a plantearnos que la falta de la certeza científica, con respecto a la existencia de un daño al medioambiente no debe de considerar esta como un impedimento para tomar las medidas necesarias para reducir o mejor aún eliminar algún posible daño. Es importante saber diferenciar el principio de precaución del principio de prevención, ya que el primero pide tomar las medidas necesarias para reducir la posibilidad de sufrir un daño ambiental grave, a pesar de que no exista una probabilidad exacta de que esto ocurra y, por otro lado, el principio de prevención obliga a tomar medidas, porque ya se conoce el daño que puede producirse, y que muchos aún sabiendo que puede surgir algún daño prefieren ignorarlo y llevar sus proyectos acabo, a pesar de las posibles consecuencias. 


Pero ¿dónde encontramos este principio? Se puede decir que se tomó como modelo de principio precautorio, el cual fue incluido como principio 15 en la Conferencia de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992 que menciona lo siguiente: “con el fin de proteger el medioambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución conforme sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave e irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del medioambiente”. Por otro lado, podemos encontrar en la Ley General de Ambiente de la República Argentina en su art. 4, el cual establece así: “Principio precautorio: con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente, el criterio de precaución conforme sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave e irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del medio ambiente…”6. Como lo manifiesta la L.G.A.R.A., este principio protege al medioambiente, mediante algún posible costo por la existencia de alguna razón de degradación ambiental. 


Una cosa muy importante de la que se debe hablar es aquella en la que sabemos que el principio precautorio es un principio, pero también puede que tenga la suficiente fuerza legal para considerarse como una regla de Derecho internacional. El autor Sands nos menciona que "principio" es solamente un planteamiento, en sí una guía orientadora, que no tiene la fuerza para mandar como la tiene una regla de Derecho internacional. Para entender esto, podemos tomar en cuenta la doctrina anglosajona, en la que existen dos posiciones mencionadas anteriormente, que son el Soft Law y el Hard Law. Conceptualizando que el primero es el que no tiene fuerza vinculante en el Derecho internacional; en cambio, el segundo es legalmente obligatorio.


Un claro ejemplo del principio precautorio que podemos observar es el proyecto sobre la prohibición de agrotóxicos, donde un fiscal federal pidió detener el uso del glifosato en todo el país (Argentina), a raíz de las exigencias de diversas organizaciones de salud. Los profesionales en materia de salud señalan que: “se multiplicó un 100 por ciento el uso de agrotóxicos entre los años 2005 y 2015. El Intendente Piaggio pidió al Concejo Deliberante que se convoque a una Sesión Extraordinaria específica para tratar la iniciativa y evitar una eventual postergación. Los síntomas que horrorizan y atacan a la sociedad son lamentables, tales como: cáncer, malformaciones, problemas neurológicos, respiratorios, infertilidad y abortos espontáneos, estos solamente son algunos de los males provocados por los agrotóxicos…”.7 Esta es una consecuencia de no haber tenido en cuenta o por el simple hecho de haber ignorado este principio, que con el paso del tiempo genera serios efectos dentro de la sociedad. 


A lo que la reconocida directora de Ambiente municipal, Susana Villamonte, mencionó que: “este tema lo veníamos trabajando desde mucho antes de que eleváramos el proyecto al Concejo Deliberante. Nos reunimos con mucha gente con la cual discutimos y nos informamos en todo lo que respecta a los agrotóxicos. Y decidimos hacerlo porque la inquietud nació de los principios vecinos cuando comenzaron a ver con preocupación la gran cantidad de casos de cáncer que notaban…”8; la misma directora comentó que en conjunto todos los principios por los que se rige el Derecho ambiental pudieron haber evitado esa “gran cantidad” de situaciones. Sin embargo, como pudimos notar, se dieron cuenta después de que surgieran las consecuencias. La responsable de Ambiente municipal enfatizó que: “No apuntamos al lado autoritario, sino a la concientización, sobre todo de aquellos que tienen una postura diferente en esta cuestión. Nos vamos a encontrar a muchos que piensan distinto con respecto a los agrotóxicos. Pero como gestión de Gobierno, tomamos las decisiones en base a lo que creemos que es mejor para toda la comunidad…”.9


Este proyecto se respalda en uno de los principios rectores, del que venimos hablando ya, el principio precautorio, en carácter de ley, conforme al art. 41 de la Constitución Nacional de Argentina y el art. 83 de la Constitución Provisional, donde establece que: “el Estado fija la política ambiental y garantiza la aplicación de los principios de sustentabilidad, precaución, equidad intergeneracional, prevención, utilización racional, progresividad y responsabilidad…”.10


En Estados Unidos, se ha resuelto en la causa “Ethyl Corp. v. EPA” que “las cuestiones que envuelven al ambiente están inclinadas por su natural tendencia a la incertidumbre. El hombre de la era tecnológica ha alterado su mundo en direcciones nunca experimentadas o anticipadas. Los efectos en la salud de tales alteraciones son generalmente desconocidos o imposibles de conocer. Esperar certidumbre normalmente nos habilitará solamente a reaccionar (post-facto) y no para una regulación preventiva…”.11 Por ello, es que Estados Unidos es uno de los países que cuenta con la mayor cantidad de generadores de la energía renovable eólica, pues así como avanza su tecnología, también crea proyectos que permitan justificar aquellos proyectos que dañen al ambiente. Sin embargo, trata de que esos proyectos no causen tantos daños, pero Estados Unidos lleva más allá su principio de prevención y, con ello, nos referimos a que pasa de las fronteras, pero más adelante se planteará esa situación. 


Cuando las actividades humanas sobrepasan los cuidados del medioambiente para empezar a dañarlo, lo mejor es buscar cómo repararlo o, en este caso, anticipar lo que podría ocurrir ante dicha situación. Durante muchos años, si no es que desde que el ser humano tiene razón, siempre ha buscado mejorar y desarrollarse, pero la falta del desarrollo de la conciencia ambiental nos ha llevado a tener los problemas de los que ahora nos damos cuenta, problemas que han causados daños irreparables. Es por esto y muchas cosas más que debemos de poner en práctica el principio más importante, que es el precautorio.


Ahora bien, como ya lo comentamos, uno de los grandes proyectos que han permitido mantener el equilibrio con el medioambiente ha sido la generación de energías renovables y una de ellas es la Energía Eólica, que aunque es una producción de energía limpia algo reciente ha permitido que la sociedad tenga más conciencia con el cuidado y conservación del medioambiente, abriéndole al paso a otras energías limpias. 


Enfocándonos un poco sobre el concepto y los antecedentes de la energía eólica, sabemos que es aquella energía renovable que proviene del viento; su terminología proviene del latín y de la mitología griega, del primero “eólico” que quiere decir “aeolicus”, es decir “perteneciente o relativo a Eolo”, ya adentrándonos en la mitología griega, lo anterior se refiere a que es el dios de los vientos. La energía eólica tiene como su mayor instrumento para generar dicha energía los aerogeneradores, que son los molinos de viento. Este tipo de energía, a finales del siglo XIX, tuvo sus primeros aerogeneradores de energía, los cuales se basaron en la forma y el funcionamiento de los molinos de viento que usualmente se usaban para moler cereales o bombear agua. Sin embargo, no se le tomó mucha importancia a este tipo de energía, sino hasta la crisis del petróleo en los años 70; los molinos de viento no tuvieron un gran papel hasta entonces. Más en los años 80, con el gran movimiento que hubo en Europa a causa de la energía nuclear, se despertó el interés de la energía renovable. Sin embargo, la construcción de los molinos de viento era algo demasiado costoso y los gobiernos internacionales desarrollaron programas de investigación y de subvenciones; y por ello, se crearon instituciones en varios países como en Alemania, el Instituto Alemán de la Energía Eólica (DEWI); y en Dinamarca, el Instituto de Investigación Danés, que con el paso del tiempo han sabido desarrollar esas instituciones a su mayor potencial.


Fue hasta 1981, que se redujeron los costos para generar este tipo de electricidad hasta un 50 %, y llegó a ser considerada como una de las fuentes de energía más económicas, puesto que al cotizar sobre un aerogenerador de 55 kW los gastos de su construcción y los daños ambientales que se evitan con la generación de energía limpia, hace que los molinos sean de mayor importancia para varios países como Estados Unidos de América. 


Este tipo de generación de energía y sus instalaciones, a diferencia de otras plantas de energía, no producen gases tóxicos ni contribuyen al efecto invernadero, reducen el uso de combustibles fósiles, no contaminan y son inagotables. Sus parques no ocupan gran espacio en un terreno y para su construcción, solo se requiere quitar algunas plantas o flora superficial que se encuentre en el área donde se instalará el parque eólico. Después, personal especializado evaluará la flora que se retiró, para iniciar un proceso de reproducción y otro proceso de reubicación para las plantas retiradas de la zona en construcción.


Otros de los grandes beneficios de la producción de energía eólica es la ausencia de la minería, ya que no se necesitan grandes movimientos de terreno ni arrastre de sedimentos ni ningún tipo de alteración en la superficie. Tampoco se presenta el gran consumo de energía ni residuos radiactivos, no hay contaminación de aire, ni explosiones de gas, otra gran ventaja es que la producción de este tipo de energía no genera ningún tipo de residuos.


Estados Unidos es un país con un gran récord para el desarrollo de energía limpia, con el solo hecho de observar la generación de energía por parte de los molinos de viento durante un año, ha sido de un 8 % aproximadamente, y con ello, notamos que Estados Unidos es un país que toma en serio los principios de Derecho ambiental, puesto que tiene ocho parques eólicos, y el último fue construido en Texas y dotado de 93 MW de potencia. El parque eólico llamado San Ramón producirá anualmente aproximadamente energía limpia para 30.000 hogares, pero también cuenta con otros parques como en Oklahoma y otros lugares.


Sin embargo, Estados Unidos tiene una lista de proyectos que lo ayudarán a superar su récord, pero existe el detalle de que uno de esos parques eólicos que utiliza Estados Unidos se encuentra en la frontera de California y Baja California, justo antes de llegar a la ciudad de Mexicali, por la carretera de la Rumorosa, está situado el parque eólico desde el 2010, y cuya construcción por parte de la nación mexicana tuvo un costo de 350 millones de pesos y cuenta con 10 MW. Aunque en México se encuentren más aerogeneradores de energía eólica, como el parque eólico La Venta y Guerrero Negro que se encuentran en Oaxaca, también hay en Hidalgo y Zacatecas, que juntos generan aproximadamente 1400 MW en México; por ello, México quiere aumentar su estatus de país con mayor obtención de energía renovable. Pero el parque que se encuentra en Baja California no genera energía para su propia nación, puesto que es Estados Unidos quien se beneficia de ese parque eólico.


Tomando en cuenta de que el Derecho ambiental afecta el desarrollo económico de cada nación y no solo eso, sino también la salud y, reconociendo que el Derecho ambiental es considerado como un derecho personalísimo porque da el equilibrio ecológico propicio e indispensable para el bienestar del hombre, además este derecho está compuesto de ciertas reglas y principios, estos últimos son llamados como los “grandes principios” y son como ideas germinales y pautas generales de valoración jurídica, que son los ya mencionados y descritos anteriormente. Si aplicamos estos principios a la situación del parque eólico de la Rumorosa, se podría notar que dicha actividad ecológica no se rige correctamente y en su totalidad bajo las normas del Derecho ambiental.


Analizándolo desde los principios internacionales de Derecho ambiental que sí se tomaron en cuenta, podemos mencionar que uno de ellos es el principio de progresividad, y aún considerando que este tiene dos subprincipios, el parque cumple con ambos, con el de proporcionalidad, ya que con el tiempo que llevan los molinos han generado 24.44 GWh/año y dicho energía es suficiente para abarcar el 80 % de alumbrado de la ciudad de Mexicali, y también cumple con el subprincipio de gradualidad, puesto que este proyecto tomó su tiempo y se consideraron varios puntos como el social, ya que está situado por el municipio de Tecate y se procuró que no afectara a los pobladores cercanos a la zona, en donde el parque eólico se empezaría a construir y que además no generará daños ambientales. 


Otro principio que se tomó en cuenta es de responsabilidad, ya que mucho antes de empezar la construcción, las autoridades nacionales procuraron que se analizaran los costos de la construcción y los daños ambientales que se pudieran haber generado por dicho proyecto, pero también se tomaron en cuenta los beneficios que dicho proyecto iba a generar. El principio de cooperación es un principio del que Estados Unidos se podría decir que se aprovechó, pues este le posibilita justificar que México le permita utilizar la energía que se produzca, pero la duda es si lo que reciba México a cambio de esa energía limpia valdrá la pena. Por último, está el principio de solidaridad, que a pesar de que la energía producida en la Rumorosa (que se encuentra en territorio mexicano) se vaya a nuestro país vecino, Estados Unidos de América, pues con el solo hecho de construir ese sector eólico, México coopera con el espíritu de solidaridad ante los daños ambientales a nivel mundial, pues no solo este tipo de proyectos protege, restablece e incluso conserva la integridad del ecosistema del planeta Tierra, también con ello beneficia la salud de los habitantes del mismo.


Pero dejando de lado los principios que pudiéramos decir que se tomaron en cuenta, aún quedan otros que no. Al momento de criticarlos mejor, notamos que ciertos principios internacionales del derecho ambiental no cumplen con su propósito en sí, mencionando que uno de ellos es el principio de congruencia, suponiendo que hay régimen de organización constitucional entre el Estado Federal y los Estado miembros de la supra subordinación; es decir, en el caso del parque eólico, sí se creó por una parte de la nación hacia ella; sin embargo, el solo hecho de que México le permitiría a Estados Unidos el uso de la producción de esa energía no va con el principio de congruencia, porque no es la propia creadora de esa energía (la nación mexicana), la que se beneficia de esa producción, y este principio pone en duda la autoridad de los Servidores Públicos. 


El principio de sustentabilidad tampoco se está respetando, ya que la mayoría de los informes dicen que la energía producida por los molinos de la Rumorosa podría iluminar el 80 % de la ciudad de Mexicali. Sin embargo, no es así, pues si consideramos los cuatro puntos que este principio toma en cuenta (son el aérea ecológico, social, cultural y económico), podemos notar que en el ámbito cultural y ecológico, sí son tomados en cuenta, ya que en el primero los pobladores son más conscientes y consideran más el uso de la energía limpia, y además, el parque eólico también generó empleos para los habitantes de la zona, y ahí se podría decir que se tomó en cuenta el ámbito social, pero en el ámbito económico diría que dichos trabajos no justifican que la energía producida no es utilizada por los mismos habitantes y no se están beneficiando en su totalidad. Como Mexicali es uno de los municipios próximos a esta área, es razonable que dichos pobladores aprovechen estos beneficios, lo que nos lleva al principio de equidad intergeneracional que habla de la vida digna; y como México es quien llevó a cabo ese proyecto le corresponde a la población mexicana ser quien goce de ese beneficio por aportar con su obligación de mejorar y proteger el medioambiente.


Conclusiones [arriba] 


Podríamos concluir este escrito mencionando las causales de justificación para el uso de la energía eólica, o bien la historia de esta misma, pero esta no es la finalidad por la cual realizamos dicha investigación, la primordial finalidad es mencionar el problema que se suscita en la aplicación de los principios de Derecho ambiental internacional, para reparar daños ambientales en la aplicación de nuevas energías como la eólica, dentro de la frontera de California y Baja California. Sí, ese problema que ya mencionamos a Estados Unidos solo le sirve para estar utilizando un parque eólico que pertenece a nuestra nación, un parque del cual solo ellos están gozando, parece que no hemos entendido la finalidad de la normatividad ambiental. Si bien es cierto, todos y cada uno de nosotros tenemos el derecho de gozar de un medioambiente adecuado, y aquí es donde nos preguntamos sobre el principio de congruencia, ya que como lo mencionamos, la creadora de la producción de esta energía no la está gozando; esto lo sustentamos con la inconformidad en la localidad de la Rumorosa, principalmente, porque ningún porcentaje de la electricidad generada en la región se destina directamente para el desarrollo de la localidad.


El principio 21 de la Declaración de Estocolmo dispone que de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y con los principios del Derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de explotar sus propios recursos en aplicación de su propia política ambiental y la obligación de asegurar que las actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción o bajo su control no perjudiquen el medio de otros Estados o de zonas situadas fuera de toda jurisdicción nacional. Como podemos leer en este principio, muy claramente menciona que los Estados tienen el derecho soberano de explotar sus propios recursos y como son sus recursos, ellos pueden gozar de estos.


Otro de los principios que caben mencionar es el de cooperación internacional. El principio 24 en la Declaración de Estocolmo nos establece que todos los países, grandes o pequeños, deben ocuparse con espíritu de cooperación y de pie de igualdad, en las cuestiones internacionales relativas a la protección y mejoramiento del medio. Es indispensable cooperar, mediante acuerdos multilaterales o bilaterales o por otros medios apropiados, para controlar, evitar, reducir y eliminar eficazmente los efectos perjudiciales que las actividades que se realicen en cualquier esfera puedan tener para el medio, teniendo en cuenta debidamente la soberanía y los intereses de todos los Estados.


Desde nuestro punto de vista, creemos que este principio no se está llevando a cabo en las acciones que está tomando Estados Unidos con el parque construido por nuestra nación mexicana; no se están viendo los intereses de todos los Estados que intervienen, solo se ven los intereses de uno; por lo tanto, solamente se beneficia uno de estos. 


Es importante mencionar el principio 27 de la Declaración de Río; la cual establece que los Estados y las personas deberán cooperar de buena fe y con espíritu de solidaridad en la aplicación de los principios consagrados en esta Declaración y en el ulterior desarrollo del Derecho internacional en la esfera del desarrollo sostenible. La obligación de cooperación se expresa virtualmente para todos los acuerdos internacionales ambientales, con relación a la implementación de sus objetivos o vinculado a compromisos específicos. 


Otro de los principios importantes de esta declaración, es el principio 7, el que menciona que los Estados deben cooperar con espíritu de solidaridad mundial para conservar, proteger y restablecer la salud y la integridad del ecosistema de la Tierra. En vista de que han contribuido en distinta medida a la degradación del medioambiente mundial, los Estados tienen responsabilidades comunes, pero diferenciadas. Los países desarrollados reconocen la responsabilidad que les cabe en la búsqueda internacional del desarrollo sostenible, en vista de las presiones que sus sociedades ejercen en el medioambiente mundial y de las tecnologías y los recursos financieros de que disponen.


Como lo indica lo antes mencionado, este principio tiene en su base la seguridad de una situación de hecho: que existe un grupo de países que han sido los culpables principales de los problemas ambientales del planeta y que el desarrollo que gozan estos países hoy en día, se debe gran parte a ello. Como consecuencia de ello, este principio, reconoce la necesidad del compromiso de cada uno de los Estados en el enfrentamiento de los problemas ambientales; también establece una distinción entre Estados desarrollados y aquellos en vías de desarrollo, aplicando una idea de justicia o equidad.


Con lo antes expuesto, podemos ver que son muchas cosas las que se están pasando por alto ante esta situación, tenemos muchos principios que nos respaldan para poder pedir lo que nos toca; en este caso, que México utilice sus fuentes de energía que nosotros mismos en equipo hacemos que funcionen, me refiero al parque eólico que hemos estado mencionando. Es tiempo de alzar la voz y no quedarnos callados por miedo, es nuestro derecho y ese parque debería de funcionar igual para las dos partes, como en un principio se había establecido. De nada nos sirve tener principios por escrito, si los principios que se enseñan en casa no los respetamos.


 


Fuentes [arriba] 


• http://sinat .semarnat.gob. mx/dgiraDo cs/documento s/bc/resumen es/2010/02 BC2010E 0010.pdf.


• http://jornad abc.mx/tijuana /05-12-201 7/constru iran-planta -eolica-en- tierras -de-los-qu ilihuas.


• https://www .reporteind igo.com/repo rte/quilihuas- un-paso -del-d espojo/


• https://www.colef. mx/posgrado /wp-content /uploads/ 2016/12 /TESIS-Garci a-Hernande z-Luis-S alvador.pdf.


• http://www.a lcaldesdemexico. com/estado -del-mes -baja-california/b aja-california-pol o-de-ge neracion -eolica/.


• https://www .evwind.es/2015/ 06/10/wind-ener gy-in-mexico -wind-far m-in-ba ja-califo rnia-with-vest as-wind-turb ines/5 2684.


• Convención de Estocolmo.


• Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente.


• Ley Federal de Responsabilidad Ambiental.


 


 


* Coordinador: Lic. Ricardo López Barriga.