ARGENTINA
Doctrina
Título:La acción climática en México. Gestión federal y local sobre cambio climático
Autor:Pantoja Villalobos, Leonel
País:
México
Publicación:Revista Iberoamericana de Derecho Ambiental y Recursos Naturales - Número 27 - Abril 2018
Fecha:06-04-2017 Cita:IJ-DXXXIII-519
Índice Voces
Introducción
I. La Acción Climática
II. El Régimen Climático
III. El Desarrollo Sustentable
IV. La Planeación Ambiental
V. Disposiciones relacionadas con el Cambio Climático
Bibliografía
Notas

La acción climática en México


Gestión federal y local sobre cambio climático


Leonel Pantoja Villalobos*


Introducción [arriba] 


El Cambio Climático fue reconocido por primera vez como un problema importante en 1979, durante la Primera Conferencia Mundial sobre el Clima; recientemente, el cambio climático se ha colocado como uno de los temas más importantes en la agenda política global, toda vez que “organismos internacionales, organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación, diplomáticos y políticos enfatizan cada vez más la urgencia, no libre de polémica y debate, sobre el cambio de las condiciones climáticas en el mundo generado por la actividad humana, y la necesidad de actuar, pronto, para evitar impactos mayores a los que ya se prevén.... se han difundido múltiples estudios que analizan la relación entre la actividad humana y los cambios en el clima, sus impactos y las acciones que se pueden llevar a cabo para mitigarlos o adaptarse a ellos. La línea que separa los efectos a gran escala del cambio climático de aquellos que afectan la vida cotidiana de las personas parece ser muy frágil, ambos están interrelacionados de múltiples maneras.”[1]


La situación planteada, encuentra refuerzo en el argumento que al respecto vierte el autor Pietro Parolin: el cambio climático se ha erigido como “…una seria preocupación y una responsabilidad ineludible para científicos y otros expertos, para líderes políticos y gubernamentales, para administradores locales y organizaciones internacionales, así como para todo sector de la sociedad humana y para cada persona.”[2]


El experto en el tema, Leopoldo Burguete Stanek, define al Cambio Climático como: “…la principal amenaza que afronta la humanidad en nuestros días. Dicho fenómeno se define como un incremento en la temperatura del planeta, causado por diversos fenómenos naturales y/o de origen antropogénico.”[3] Las observaciones científicas señalan que las modificaciones climáticas son más por consecuencia de la actividad humana que por los diversos procesos naturales del planeta, los resultados visibles son los cambios en el sistema climático, que afectan a todos los ecosistema y sociedades.


La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, plasmó en el artículo 1, numeral 2 lo siguiente, por Cambio Climático deberá entenderse: un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante periodos de tiempo comparables.


La preocupación sobre el Cambio Climático se debe a que existe evidencia científica del aumento acumulativo de los Gases efecto invernadero “…con la creciente industrialización, en un periodo relativamente corto han aumentado en la atmósfera gases como el bióxido de carbono, metano…, que han producido tres tipos de efectos relevantes: la contaminación urbana, el adelgazamiento de la capa de ozono en la estratosfera, y el cambio climático.”[4]


Ludevid Anglada[5] con base en otros autores como P. Stern y B. L. Turner explica que el Cambio Climático o Global son aquellas alteraciones en los sistemas naturales, físicos o biológicos, cuyos impactos no pueden ser localizados, sino que afectan al conjunto de la Tierra. Este se da en dos modalidades; un cambio sistémico que afecta a los sistemas naturales globales en general y un cambio acumulativo que afecta a los subsistemas naturales locales y en ambos casos sus repercusiones son globales.


Expuesta la trascendencia que tiene el tema que ocupa nuestra atención en este inciso, es oportuno plantear un breve bosquejo que se centra en los conceptos, los orígenes y los principales efectos, para saber en qué consiste el Cambio Climático, las razones principales que lo han motivado y los principales efectos.


Conceptos.


"Es la modificación de las condiciones atmosféricas generales del planeta, entre las que destacan cambios en la temperatura promedio de la superficie terrestre, la temperatura atmosférica y la oceánica."[6]


“El cambio climático es la alteración del clima de la Tierra. El cambio climático se puede deber a factores naturales o ser el resultado de la actividad humana.”[7]


“La creciente actividad agropecuaria e industrial ha provocado que millones de toneladas de Gases de efecto invernadero se descarguen en la atmósfera, alterando su balance e incrementando la temperatura global.”[8]


Orígenes:


“El cambio climático no es nuevo, éste ha estado presente en la Tierra desde su formación. La particularidad de los últimos 150-200 años es que el cambio en el clima, particularmente el aumento de la temperatura, ha sucedido a un ritmo mayor que en siglos anteriores y hay cada vez más evidencia de que este aumento en la temperatura, también llamado calentamiento global, ha sido provocado en gran medida por la actividad humana: la actividad industrial, el consumo intensivo de combustibles fósiles, la expansión de la superficie terrestre para la agricultura, entre otras…”[9]


Principales efectos.


"Aunque todos los países, así como todas las regiones y sectores de un país, son potencialmente susceptibles de sufrir impactos por el cambio climático, -es decir, son vulnerables,- también se sabe que su grado de vulnerabilidad está relacionado con diversos factores sociales, económicos y geográficos."[10]


"La falta de crecimiento económico, la desigualdad, la existencia de marcos legales deficientes y las presiones demográficas, son factores que elevan la vulnerabilidad ante el cambio climático y los eventos extremos."[11]


Así, la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), en su artículo 3º fue incluida la nueva fracción V Bis:el Cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante periodos de tiempos comparables. Es el punto de partida para el desarrollo de los instrumentos jurídicos y políticos diseñados para enfrentar los problemas derivados del cambio climático, entre ellos está la formulación y promulgación de una Ley General de Cambio Climático.


Con respecto a las anteriores definiciones concluimos que éste se trata de la variación del sistema climático a nivel global a consecuencia del aumento de la actividad humana y con ello la emisión sin control de Gases de efecto invernadero a la atmosfera con diferentes consecuencias en un lugar y tiempo determinado, por lo que es un fenómeno constante y dinámico; variación que se convirtió en constante preocupación para la aprobación del Convención Marco de la Naciones Unidas sobre Cambio Climático, el Protocolo de Kyoto y, recientemente el Acuerdo de Paris.


Debemos señalar que el Cambio Climático además de ser un tema predominantemente ambiental, debe tratarse desde diferentes perspectivas, debido a que sus “efectos significantes”[12] tendrán repercusiones en la esfera social, económica, demográfica y de salud pública, así como la necesidad de regular aquellas acciones que se relacionan como causas del fenómeno, para el desarrollo de la vida en el planeta. Así entonces, a los estudios científicos se les debe incorporar los aspectos sociales, jurídicos y económicos en todos los niveles: federal, local y municipal.


Además podemos apuntar que los estudios globales resultan relevantes, también es trascendente para la atención del fenómeno la realización de estudios regionales, por país e incluso locales; y a nivel nacional por sector o actividades, para así, proyectar las actividades económicas y sociales, con el objeto de mejorar la calidad de vida de sus habitantes, por lo que podemos afirmar que han sido las aportaciones de la ciencia las que han impulsado las diferentes acciones emprendidas para enfrentar el problema.


Por otro lado, la incertidumbre es una característica del Cambio Climático que “juega un papel crucial a la hora de discernir entre las soluciones más adecuadas. Primero la incertidumbre de su existencia, aun defendida por una minoría, fue la causa de que las acciones para combatirlo se retrasasen en el tiempo. Posteriormente, las incertidumbres en torno a su intensidad y efectos, así como las relativas a los costes de su mitigación, entorpecieron la adopción de las primeras medidas y aún continúan siendo un elemento clave en el proceso de negociación internacional”[13], consideramos que ha sido gracias a los estudios críticos (la inclusión y recopilación de datos y su análisis con la tecnología más actual), los que han evidenciado el fenómeno y han llamado la atención de gobiernos, instituciones, organismos y empresas para primero plantear soluciones y después realizarlas, tal como ha sucedido en México y algunas Entidades Federativas.


I. La Acción Climática [arriba] 


Ningún país puede resolver por sí mismo los problemas relacionados con el medio ambiente, en los últimos tiempos se ha vuelto una necesidad anteponer la acción colectiva al interés personal. Para la comunidad internacional esto supone la adopción de una estrategia política coordinada y eficaz capaz de responder a esta compleja cuestión para evitar, enfrentar y/o aminorar el problema, a través de diversas actividades planificadas. Por lo que, se torna preponderante que se encuentren los caminos y los medios adecuados para promover un ambiente sano, donde la calidad de vida de los habitantes sea superior.


“…los Estados tienen la responsabilidad compartida de defender el clima mundial a través de la mitigación y de la adaptación, y sobre todo tienen la responsabilidad compartida de defender nuestro planeta y de asegurar que las generaciones presentes y futuras puedan vivir en un ambiente sano y seguro.


…Los Estados pueden adoptar libremente convenciones y tratados internacionales, pero sí las palabras no son acompañadas por una acción eficaz, haremos muy poco para impedir un mundo inhóspito… (y) lamentar otro fracaso colectivo”.[14]


Dentro de las actividades más comunes que se han instrumentado en materia de clima, es cuando las reuniones de expertos han recomendado constantemente que “se profundicen los estudios y las acciones que permitan reducir nuestras emisiones, preservando y aumentando nuestras reservas forestales y eliminando la quema innecesaria de combustibles. Se ha puesto de manifiesto que se analicen y pongan en práctica medidas para adaptarnos a un clima cambiante y reduzca nuestra vulnerabilidad a las variaciones negativas del clima. Para adaptarnos a un futuro clima diferente necesitamos tener idea de hacia dónde irá el clima en nuestros países. Se requiere también difundir esta información a los posibles afectados, discutiendo y acordando con ellos las medidas y estrategias para enfrentar ese posible futuro”[15] en sus comunidades, ciudades y municipios.


Ante tales circunstancias, Cecilia Conde[16] señala que la Organización de las Naciones Unidas y la Organización Meteorológica Mundial, entre otros, han apoyado la creación Organismos e Instrumentos Internacionales para la mitigación y adaptación a los efectos adversos del fenómeno. El organismo más importante es el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, en el que participan expertos de todo el mundo. Este recopila cada cuatro años los resultados científicos más avanzados, las evidencias del proceso de cambio climático en la actualidad y difunde en todos los países sus resultados, para que sean base de instrumentos de política sobre Cambio Climático para aquellos Estados Parte. De ahí surgen diversos instrumentos jurídicos de entre ellos la llamada Convención Marco sobre Cambio Climático, en donde los países establecen acuerdos, tratados, protocolos para combatir lacontingencia.


Las acciones internacionales son formuladas en la política interna de los países, en el caso de nuestro país se han desarrollado de forma gradual acciones específicas desde 1992, año en que adopto la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.


En lo que respecta, tenemos que “la política mexicana en materia de cambio climático se basa en los preceptos de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y su Protocolo de Kyoto. Acorde a ambos instrumentos, y en su calidad de país en desarrollo, México no está obligado a reducir sus emisiones de GEI. Sin embargo, sí debe elaborar reportes conocidos como comunicaciones nacionales”[17], de los cuales se han presentado cinco: 1997, 2001, 2006, 2009 y 2012 respectivamente, único país en desarrollo que ha presentado una quinta comunicación nacional, y en 2007 publicó la primera Estrategia Nacional de Cambio Climático, en 2009 el Programa Especial de Cambio Climático 2009-2012, y recientemente en 2012 la Ley General de Cambio Climático. Además de manera voluntaria da cumplimiento a otros compromisos globales, regionales y binacionales.


Debemos apuntar que la configuración del marco normativo y regulatorio internacional sobre Cambio Climático se encuentra en un proceso en el que se actualizará y se adaptara al consenso establecido en el Acuerdo de Paris.


Las acciones y estrategias nacionales e internacionales son mínimas ante la magnitud del desafío que implica el Cambio Climático. Si deseamos reducir de manera efectiva las emisiones de Gases efectos invernadero, tendremos que transformar pronto una economía mundial basada en el intenso consumo de combustibles fósiles, hacia una que utilice energías renovables y tecnologías ambientalmente sustentables.


Con base en el Informe Stern[18], se afirma que aunque el Cambio Climático de las siguientes dos o tres décadas no podrá ser frenado, resultará necesario efectuar inversiones y acciones tendientes a proteger a las sociedades y economías mundiales en tanto se inicia un proceso de adaptación al nuevo sistema climático. Esto con el fin de mantener una estabilidad económica y social en todos los países, para ello será necesario la cooperación entre los países desarrollados y los menos desarrollados para que estos últimos puedan acceder a recursos financieros, transferencia de tecnología e información, con el fin de que todo el país se dirija hacia un proceso de desarrollo sustentable. Al respecto el primer paso fue dado en Diciembre del 2015 con la aprobación del Acuerdo de Paris, durante la celebración de la COP 21.


Los impactos del Cambio Climático, identificados y proyectados, “deben juzgarse con base en el perjuicio o el beneficio que pueden causar a los sistemas naturales y humanos. La adaptación puede reducir impactos potencialmente peligrosos y disminuir la vulnerabilidad de los sistemas: sin embargo, para planificar e instrumentar políticas, sigue siendo necesario fortalecer la capacidad técnica, financiera e institucional de los países”[19]. Al mismo tiempo será necesario un cambio en nuestra forma de vida como individuos y como sociedad; por eso, por un lado están las políticas públicas que deben instrumentar los gobiernos, pero también la sociedad debe poner en práctica la información, el conocimiento, la educación y la conciencia de los problemas, a través de acciones y estrategias diseñadas para la solución o en tal caso la disminución de los problemas originados por el Cambio Climático. La responsabilidad para reducir sus efectos debe ser compartido por todos los niveles de gobierno.


No obstante, “existe un elemento clave que lleva con frecuencia a la no acción para detener el cambio climático, y que está presente en situaciones en que debería tomarse en cuenta el factor climático a la hora de decidir y planear: la incertidumbre en la información climática. El concepto se refiere a las limitaciones de nuestro conocimiento para precisar dónde, cuando, como y de que magnitud será una condición climática en el futuro…”[20], pero esto no es excusa para no actuar, aun en la actualidad, teniendo disponible un gran número de evidencias empíricas y científicas, los gobiernos empiezan a entender la responsabilidad que tienen con las generaciones presentes y futuras para actuar al respecto, por eso deseamos, que los compromiso adquiridos no solo queden en instrumentos sino que se lleven a cabo a través de acciones y estrategias concretas.


Por lo anteriormente expuesto, estamos en la situación de definir a la Acción Climática como: la forma o formas en que se dan cumplimiento a los compromisos suscritos en los instrumentos jurídicos, a través de la adopción de políticas públicas locales, nacionales y, la realización de estrategias, con el fin de dar solución a los problemas que se derivan del Cambio Climático.


II. El Régimen Climático [arriba] 


Como bien expone Burguete Stanek, “es importante contar con elementos jurídico-económicos encaminados a salvaguardar la continuidad de la existencia humana en el planeta, bajo el incentivo de obtener recursos a través de la protección al medio ambiente.”[21]


Los instrumentos jurídicos sobre el Cambio Climático, entre los más importantes encontramos alConvención Marco de la Naciones Unidas sobre Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto, como señala Gerald R. North “…constituyen un esfuerzo por desarrollar nuevas instituciones (normas, acuerdos, organizaciones, compromisos, consensos, mecanismos) capaces de regular el uso de la atmósfera como bien público a través de diferente opciones que involucran de alguna forma o de otra elementos…para resolver el problema.”[22]En el Protocolo tenemos un claro ejemplo, posee una naturaleza vinculante entre los Estados Parte que se encuentran obligados a reducir sus emisiones de Gases efecto invernadero, al igual que lo deberán ser los próximo instrumentos internacionales sobre Cambio Climático.


Para llegar a esta Convención Marco, tuvieron que acontecer diferentes eventos en materia de Cambio Climático. “Fue en la Asamblea General de las Naciones Unidas cuando se mencionó el tema del cambio climático por primera vez en 1988, a través de la Resolución A/RES/43/53, haciendo un llamado para que se atendiera de manera oportuna esta problemática. En ese primer año se creó el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, en cuyos estudios se basan las principales decisiones políticas en el tema. El Panel fue establecido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).”[23]


En diciembre de 1990 un Comité de Negociación Intergubernamental inició las negociaciones de lo que llegaría a ser la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.


El objetivo de esta Convención, firmada en 1992, se centra en la búsqueda de “la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencia antropogénicas peligrosas en el sistema climático.”[24] La finalidad del instrumento consiste en “lograr los medios que permitan a los ecosistemas adaptarse naturalmente al Cambio Climático, porquecontener el fenómeno resulta imposible.”[25]


Fue hasta el año de 1997, en el marco de la Tercera Conferencia de la Partes, se negoció y aprobó el Protocolo de Kyoto, sin embargo, este instrumento entro en vigor en el 2005, después de intensos debates y acuerdos alcanzados en diferente escenarios internacionales. Debemos destacar que es el único instrumento internacional de carácter vinculante por el que se establecen sanciones a aquellos países que, estando obligados, no hubieran alcanzado sus metas de reducción.Esto significo “participar en la adopción conjunta de una o varias metas globales de largo plazo de índole indicativo, no vinculante y sin penalización en caso de incumplimiento, conforme al principio de responsabilidades comunes pero diferenciados y respectivas capacidades. El cumplimiento de estas metas estaría supeditada al fortalecimiento de capacidades, la transferencia de tecnologías limpias y el incremento de flujos financieros provenientes de fondos multilaterales.”[26]Además, México propuso la creación de un Fondo Multinacional denominado Fondo Verde con procedimientos claros e incluyentes de aportación, adoptado en 2010 durante la Conferencia de las Partes 16 celebrada en Cancún con el fin de superar la dispersión e ineficacia de los actuales mecanismos.


Recientemente, México colaboró en las negociaciones del régimen post-2012, de acuerdo al artículo 2 de la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático culminando en la adopción del Acuerdo de Paris en diciembre de 2015.


Nosotros proponemos tomar conciencia de nuestro entorno y del derecho de las generaciones futuras a disfrutar de un ambiente natural, económico y social mejor o igual al presente y si no es posible que la sociedad lo realice de forma voluntaria, el Estado debe hacerse presente con sus facultades y atribuciones, para que con carácter de obligaciones y con fuerza de Ley, se cumplan los compromisos adoptados internacionalmente, a través de una Acción Climática que contenga políticas y estrategias con base en un Régimen Climático legal y constitucional; Así entonces el Estado, en sus diferentes niveles, deberá por una parte proteger el uso de los recursos naturales y por otra estimular el buen uso de estos.


El Dr. Mario Molina[27], señaló con relación al problema del adelgazamiento de la capa de ozono: El Protocolo de Montreal demuestra que es posible que la humanidad resuelva los problemas que ella misma genera.Esperamos que lo mismo sucediera con el Protocolo de Kyoto para resolver el problema de Cambio Climático o en su caso el acuerdo post-Kyoto, cuyo primer consenso es el Acuerdo de Paris.


Ahora bien, el Régimen Climático lo podemos definir como el conjunto de instrumentos jurídicos, locales, nacionales e internacionales de carácter vinculante (para aquellos Estados que se encuentran obligados) que tienen como fin buscar soluciones a los problemas que se derivan del Cambio Climático y que permitan lograr las propuestas a través su cumplimiento, estableciendo una serie de compromisos para los Estados contratantes.


III. El Desarrollo Sustentable [arriba] 


El término comenzó a emplearse a partir de 1980, mediante la llamada Estrategia Mundial para la Conservación[28], en donde la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), del Programa para las Naciones sobre Medio Ambiente, trata de conciliar el desarrollo con la conservación de los recursos naturales, creándose así el vocablo del Desarrollo Sustentable o Sostenido.


En 1987, la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo describe al Desarrollo Sustentable como “un desarrollo que satisface las necesidades del presente sin menoscabar la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades.”[29] En función de alcanzar objetivos orientados al cuidado, conservación y restauración al ambiente, así tenemos que los países deben mejorar sus políticas de protección del ambiente dirigidas a evitar la contaminación de los recursos, por su uso eficiente y conservación, bases de la economía, como el suelo, el agua y los bosques. Como bien exponen E. Moreno y E. Pol, “se pretende integrar la gestión ambiental y el desarrollo económico.”[30]


El autor español Julio Montes Ponce de León, con referencia en la Conferencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992, y la Comisión Brundtland, señala que “se puede decir que existe un desarrollo sostenido cuando se satisface las necesidades presentes de la sociedad sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras de satisfacer las suyas.”[31]De lo anterior sobresale la idea de que los recursos naturales son limitados.


Una definición más actualizada indica que Desarrollo Sustentable “significa mejorar la calidad de vida humana sin rebasar la capacidad de carga de los ecosistemas que los sustentan.”[32]Esta definición no solo posee elementos económicos y ambientales, sino de igual forma considera al elemento social y político, y que todos en conjunto deben interactuar para lograr su fin último.


“La... Conferencia de Johannesburgo, fue bautizada como la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible. En la Declaración final… se reafirma el compromiso de todos los Estados participantes para alcanzar dicho desarrollo. El desarrollo sostenible descansa sobre tres pilares: 1) Protección del medio ambiente. 2) Desarrollo social. 3) Desarrollo económico.


Además de los tres pilares enunciados en Río, en este se añade que la democracia, el Estado de Derecho, el respeto de los derechos humanos y las libertades, así como logro de la paz y la seguridad son esenciales para alcanzar el desarrollo sostenible. Todos esos objetivos son indivisibles y se refuerzan mutuamente”.[33]


Una característica inherente a todas las definiciones sobre Desarrollo Sustentable es la equidad en el acceso a los recursos naturales y a los bienes sociales y económicos; no tan solo intra-generacional sino inter-generacional, es decir la equidad no debe tener limitaciones de espacio y de tiempo.


La idea de desarrollo sustentable tiene una relación directa con la política ambiental del Estado, por lo que existe la necesidad de la intervención pública para la protección del ambiente ante la forma en que las sociedades hacen uso de los recursos naturales. Incluso según Rodolfo Godínez Rosales[34], el tema del desarrollo sustentable ha tenido un impacto mayúsculo, en nuestro país, así tenemos que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, primero en su artículo 4º, reconoce el derecho de todos a disfrutar de un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar; posteriormente en su artículo 25, expone que corresponde al Estado la rectoría nacional para garantizar que este sea integral y sustentable.


Como podemos reflexionar, “el principio de desarrollo sustentable se ha convertido, en el derecho ambiental, en una especie de principio superior que constituye la idea central sobre la cual se constituyen, en la actualidad, las políticas, normas y gestión ambientales de todos los países. Teniendo como fin la compatibilidad entre el crecimiento y el cuidado del entorno ambiental.”[35] Es un proceso que implica incorporar “medidas jurídicas sociales, económicas y técnicas tendientes a la sustentabilidad”[36] a todos los niveles de gobierno.


Con relación al tema que nos ocupa, según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), "los efectos que repercutirán en un país no solo serán por su situación geográfica y en las variaciones de su clima, también dependerán de sus factores sociales y económicos, como son la falta de crecimiento económico, la desigualdad, la falta de marcos legales eficientes y las presiones demográficas, por lo que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo ha definido la necesidad del desarrollo de capacidades, como el crear y desarrollar las habilidades de los individuos, instituciones y sociedades para la identificación y resolución de problemas, el establecer objetivos y el alcanzar metas en cuestiones del desarrollo humano, social y urbano, dentro de un marco de desarrollo sustentable."[37] Debemos destacar que tanto la Legislación federal como local tienen como finalidad procurar la sustentabilidad.


Podemos señalar que el Desarrollo Sustentable va más allá del simple avance del ser humano en sus procesos de producción, consumo y bienestar para satisfacer sus necesidades, en éste se incluye el principio de solidaridad presente y futura para con nuestra especie.


IV. La Planeación Ambiental [arriba] 


Inicialmente, cabe señalar que en el plano doctrinal, los términos planeación ambiental, política ambiental y gestión ambiental, generalmente son empleados de manera indistinta.


López Sela y Ferro Negrete[38] al explicar la Planeación Ambiental establecen que según lo previsto en el artículo 3º, primer párrafo de la Ley de Planeación, por planeación nacional de desarrollo se entiende “la ordenación racional y sistemática de acciones que, con base en el ejercicio de las atribuciones del Ejecutivo federal en materia de regulación y promoción de la actividad económica, social, política, cultural, de protección al ambiente y aprovechamiento racional de los recursos naturales, tiene como propósito la transformación de la realidad del país, de conformidad con las normas, principios y objetivos que la propia Constitución y la ley establecen”. Como podemos observar en esta ley se incorpora la protección al ambiente y el aprovechamiento racional de los recursos naturales como un camino para la transformación del país. Los mismos autores sobre Política Ambiental señalan que son varias las voces las cuales señalan que la formulación de la política y la legislación ambientales es una actividad que forma parte de la gestión ambiental. La Política Ambiental es necesaria en la Gestión Ambiental, por ello, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente tiene una gran relevancia en el desarrollo de la gestión en nuestro país y sus leyes estatales sobre la materia.


Así entonces, debemos entender por Política Ambiental, “...a la serie de acciones que se autodefine realizar el órgano de autoridad con el objeto de la protección al ambiente”.[39]


Por otra parte Raúl Brañes expone que la Gestión Ambiental"es el conjunto de las actividades humanas que tienen por objeto el ordenamiento del ambiente. ...comprende no sólo los actos materiales que supone el manejo del medio ambiente, como se suele pensar, sino también todo aquello que tiene que ver con el manejo. ... supone un conjunto de actos normativos y materiales que buscan una ordenación del ambiente, que van desde la formulación de la política ambiental hasta la realización de acciones materiales que tienen ese propósito."[40] Gabriel Calvillo Díaz agrega, “se compone de actos y procedimientos desahogados por la administración pública, cuya finalidad es la atención y ordenamiento de la problemática ambiental. Estos actos son deseables y necesarios para avanzar hacia la sustentabilidad del desarrollo nacional.”[41]


Actualmente el Dr. Gil Corrales esclarece y explica los conceptos, en su obra señala:


“Política ambiental,…políticas públicas orientadas al medio ambiente para establecer directrices de comportamiento frente a los ecosistemas, seleccionar opciones, jerarquizar opciones, jerarquizar problemas en conflicto, determinar líneas fundamentales de acción y tomar decisiones


Gestión Ambiental, …coordinación gubernamental y de concertación social que promueve el Estado para lograr la preservación, protección, restauración y uso adecuado del ambiente natural y sus recursos, en la perspectiva de un desarrollo sustentable.”[42]


Por lo anterior, podemos concluir que las Políticas Ambientales deben estar directamente relacionadas con las demás políticas públicas diseñadas por el poder ejecutivo para dirigir su actuación hacia una posible solución a los problemas ambientales comunes; Así entonces, a través de la Gestión Ambiental, las políticas ambientales serán implementadas, para tomar decisiones dirigidas a solucionar los problemas ambientales específicos. Para que tenga éxito la Política Ambiental y su gestión deberán considerar a todos los componentes sociales, entre otros a la población, a la industria, al comercio, esto último entendido como Planeación Ambiental.


Así, la política pública directamente relacionada para enfrentar el fenómeno de Cambio Climático es: el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, los programas sectoriales como el de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el programa sectorial de Energía y el programa sectorial Agropecuario, los cuales abordan explícitamente el problema, además del Programa Especial de Cambio Climático 2014-2018, la Estrategia Nacional de Cambio Climático, la Estrategia Nacional de Energía, los Programas Estatales de Cambio Climático; todo ello fortalecido desde los diferentes instrumentos de planeación local, algunos con mayor énfasis sobre la protección del medio ambiente y combate al Cambio Climático.


Para su gestión se crearon las siguientes entidades nacionales, como son la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, el Comité Mexicano para Proyectos de Reducción de Emisiones y de Captura de Gases de Efecto Invernadero (COMEGEI), el Grupo de Trabajo para el Programa Especial de Cambio Climático, el Grupo de Trabajo para Estrategias y Políticas de Adaptación, el Grupo de Trabajo sobre Negociaciones Internacionales, la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía, el Fondo sectorial para la investigación ambiental SEMARNAT-CONACYT, las Comunicaciones Nacionales, el Inventario Nacional de Emisiones de GEI (Programa GEI México) y desde 2012 el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático y el Sistema Nacional de Cambio Climático.


El Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018.


Con base en la planeación estratégica, el Gobierno Federal inicia un proceso administrativo para establecer su misión, visión, objetivos y productos, los cuales son incorporados en un “documento normativo en el que definen los propósitos, la estrategia y las principales políticas de desarrollo nacional, así como los programas que deben elaborarse para atender las prioridades sociales, económicas y sectoriales del mismo.”[43]


Actualmente, el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 tiene como finalidad establecer los objetivos nacionales, las estrategias y prioridades que durante la administración conducirá las acciones de gobierno, de entre ellas debemos subrayar las estrategias y líneas acción dirigidas a la protección medio ambiente y pero sobre todo aquellas enfocadas al combate del Cambio Climático.


V. Disposiciones relacionadas con el Cambio Climático [arriba] 


Ley General de Cambio Climático.


Aprobada el 12 de abril de 2012 por la Cámara de Diputados, tiene como objetivo hacer frente a los efectos de este fenómeno en materia de protección al ambiente, desarrollo sustentable, preservación y restauración del equilibrio ecológico, la Ley se basa en el derecho a un medio ambiente sano, plasmado en la parte dogmática de nuestra Constitución Política.


Esta Ley marco sobre el Cambio Climático, establece las facultades y atribuciones de cada autoridad que interviene en la implementación de la Acción Climática para la mitigación y adaptación del fenómeno, además del estudio a fondo sobre vulnerabilidad de todo el territorio de México.


Esta ley consta de 116 artículos y tiene como principal propósito, con fundamento en su artículo 2o fracción I: “Garantizar el derecho a un medio ambiente sano y establecer la concurrencia de facultades de la federación, las entidades federativas y los municipios en la elaboración y aplicación de políticas públicas para la adaptación al cambio climático y la mitigación de emisiones de gases y compuestos de efecto invernadero.”Y establece regulaciones sobre mitigación, adaptación, vulnerabilidad e información sobre el Cambio Climático, con la finalidad de proteger el medio ambiente y, de ser posible, obtener beneficios sociales y económicos.


Asimismo, esta normatividad prevé la creación de instituciones de gestión de políticas e instrumentos como el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, el Sistema Nacional de Cambio Climático, el Consejo Nacional de Cambio Climático, la Coordinación de Evaluación, el Atlas Nacional de Riesgo y el Fondo para el Cambio Climático. Además establece la concurrencia de los tres niveles de Gobierno en materia de Cambio Climático, observando un adelanto en el tratamiento del tema.


Consideramos que las definiciones plasmadas en la Ley General de Cambio Climático guardan compatibilidad con la legislación ambiental vigente nacional, así como con los instrumentos jurídicos internacionales de los que México es parte.


La finalidad de la Ley General de Cambio Climático es establecer los medios para transitar hacia una economía competitiva y de bajas emisiones de carbono, para ello establece las facultades y atribuciones que el Poder Ejecutivo ejercerá a través de diferentes dependencias de la Administración Pública Federal para enfrentar el problema. Así, la Ley en comento establece políticas públicas dirigidas a reducir las emisiones de Gases de efecto invernadero en México, señala la planeación a corto, mediano y largo plazo para la implementación de medidas de mitigación y adaptación al Cambio Climático por medio de los tres órdenes de gobierno, además de todos los sectores de la sociedad. Al tratarse de una legislación reciente contiene criterios compatibles con las reuniones e instrumentos internacionales.


Establecemos que con la promulgación y publicación de la Ley General de Cambio Climático, México es uno de los pocos países que cuentan con una legislación específica sobre Cambio Climático, además de las diferentes leyes que hacen referencia al fenómeno, así forman en su conjunto el Régimen Climático Mexicano orientado al Desarrollo Sustentable y la mitigación del fenómeno.


La publicación de la Ley General de Cambio Climático es un primer paso en el cumplimiento responsable para la creación de un nuevo régimen legal especializado en la contingencia climática que amenaza al planeta. Los instrumentos de política pública diseñados y establecidos en la Ley deben ser aplicados, ejecutados y evaluados por un conjunto de instituciones de gestión modernas y comprometidas en mitigar las causas del fenómeno, conocer las vulnerabilidades de poblaciones humanas y los ecosistemas y procurar su adaptación de regiones y localidades a las nuevas condiciones del clima.


Programa Especial de Cambio Climático.


El Programa Especial de Cambio Climático 2014-2018 se presenta de conformidad con los objetivos nacionales, las estrategias generales y las prioridades de desarrollo establecidas por el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, en el marco de los Programas Sectoriales de la Administración Pública Federal y en apego a las siguientes disposiciones jurídicas aplicables:


• Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.


• Ley de Planeación.


• Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.


• Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.


• Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente en Materia de Prevención y Control de la Contaminación de la Atmósfera.


• Ley General de Cambio Climático.


El Programa Especial establece que la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente es la normatividad específica para resolver las cuestiones relativas al Cambio Climático. El Derecho es multidisciplinario; la problemática que nos ocupa tiene relación directa con diversos ordenamientos, lo resuelve en parte con la promulgación, en 2012, de la Ley General de Cambio Climático como marco legal para el desarrollo de la política nacional sobre el fenómeno, falta impulsar los reglamentos, acuerdos que regularan los sistemas e institutos de gestión y aplicación concreta.


Los ordenamientos referidos tienen un vínculo con la naturaleza y el clima, en su mayoría no establecen un marco regulatorio sobre las interacciones del individuo o sociedad y el medio ambiente ,aún continúan en su proceso de consolidación aquellas que incluyen al Desarrollo Sustentable como fundamento teleológico.


Por lo anterior establecemos que la importancia del Programa Especial, sin considerar su corta temporalidad de aplicación, plasma las metas y estrategias que promoverán para enfrentar la vulnerabilidad, incentivar la mitigación de Gases efecto invernadero y sobre todo la adaptación al fenómeno. El Programa fue fundamental para el desarrollo e implementación de la Acción Climática en México, con fundamento en un Régimen Climático cuya referencia es la Ley General de Cambio Climático.


Planes Estatales de Cambio Climático.


El Plan Estatal de Cambio Climático (PEACC) “es un instrumento para apoyar la planificación y desarrollo de políticas públicas en materia de cambio climático a nivel estatal.”[44]Los gobiernos locales deben intervenir en el tratamiento del problema, el conocimiento del fenómeno inicia en las poblaciones afectadas o con posibilidad de ser afectadas, cada localidad tiene soluciones propias a su entorno geográfico y ambiental.


Para el cumplimiento de las acciones se requiere una estrecha coordinación de trabajo entre gobierno estatal y universidades estatales, con asesoría del gobierno federal, específicamente del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático.


Los Planes Estatales contribuyen de la siguiente manera: “El Cambio climático es un problema estratégico que afecta las actividades productivas y económicas, la biodiversidad, los ecosistemas, los asentamientos humanos y la forma de vida; por lo que se necesita: Identificar la vulnerabilidad local y regional; Fomentar las capacidades de Adaptación al Cambio Climático; Identificar las fuentes y contribución del estado a las emisiones de GEI y; Mitigación de emisiones de GEI locales y regionales.”[45] Las acciones locales tienen repercusión en la disminución de gases emitidos a la atmosfera.


Desde el 2010, 31 estados cuentan con una guía metodológica para la elaboración de su plan estatal de cambio climático, ya han sido capacitados para iniciar los trabajos y se encuentran en distintas etapas del desarrollo de sus Programas.


Los estados que cuentan con una Ley Estatal de Cambio Climático son: Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Durango, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Veracruz, Zacatecas.


Las entidades federativas que han desarrollado su Programa Estatal de Cambio Climático son: Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Ciudad de México, Coahuila, Durango, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Quintana Roo, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán.


Como también otros estados han realizado su Inventario Estatal de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero: Baja California, Baja California Sur,Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Estado de México, Guanajuato, Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Yucatán.[46]


Además existe la Declaratoria para la Acción Conjunta ante el Cambio Climático en la Península de Yucatán (2010), a través de un Acuerdo de Acción Conjunta ante el Cambio Climático en la Península de Yucatán.[47]


En los próximos años “la capacidad de recuperación económica, social y natural de México ante el cambio climático, dependerá de las iniciativas presentadas por la participación de la sociedad y de las políticas y programas para restaurar la integridad de los sistemas económicos y ecológicos, reorientando el desarrollo hacia la sustentabilidad. Para ello es necesario ampliar y reconfigurar la infraestructura productiva, de comunicaciones y producción de energía, potenciar la actividad primaria y conservar los ecosistemas naturales, su biodiversidad y servicios ambientales, además de ordenar y planificar los usos de suelo, así como reubicar a la población que habita en zonas de riesgo.”[48] Todo empieza desde las localidades y regiones vulnerables al fenómeno.


Consideramos que los Planes Estatales son el primer instrumento donde existe una relación inmediata entre las entidades de la administración pública y la sociedad organizada; por una parte están los institutos encargados de realizar un instrumento de política pública donde agrupe acciones dirigidas a reducir las afectaciones del Cambio Climático y por el otro la sociedad representada por institutos científicos y técnicos que efectúan estudios sobre la contingencia. Los instrumentos de participación ciudadana procuran la retroalimentación entre ambas partes.


Leyes estatales de Cambio Climático.


Toda planeación y gestión ambiental se basa en legislación vigente; los instrumentos jurídicos locales sobre la materia tienen como objetivo principal establecer la concurrencia de facultades de la entidad federativa y los municipios en la elaboración y aplicación de políticas públicas para la adaptación al Cambio Climático, la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero y la reducción de las vulnerabilidades climáticas.


Cabe resaltar que al tratarse el Cambio Climático de un problema que se enfrenta y procura solucionar a través de la aplicación de política pública por parte de los tres niveles de gobierno, federal, estatal y municipal, se están considerando los principios para la protección del medio ambiente plasmados en los tratados y convenciones internacionales de las que México es parte, de entre los que destacan la Declaración de Rio sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.


Así mismo, sus actividades económicas, económica, comercial e industrial, se desenvuelven con base en la legislación ambiental y climática emitida por el gobierno local, aportando, como señalamos, un valor sustancial al desarrollo nacional, y que desde ya algunos años se dirige hacia un desarrollo sustentable e integral.


El estudio y entendimiento del fenómeno global denominado Cambio Climático es esencial para disminuir sus efectos para la sociedad y el ambiente; esta legislación local es elemental para el desarrollo de una cultura ambiental y climática, para reforzar los valores del cuidado a la naturaleza, inherentes a los conocimientos tradicionales de sus pueblos indígenas y afrodescendientes.


 


Bibliografía [arriba] 


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Notas [arriba] 


* Licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho de la UNAM con Maestría en Políticas, Legislación y Gestión Ambiental por la UPF. Catedrático de la asignatura de Derecho Agrario y del Curso Superior de Posgrado en Derecho Ambiental en la Facultad de Derecho de la UNAM y Coordinador Académico del Seminario de Derecho Ambiental de la Facultad de Derecho de la UNAM.


[1] Fundación Este País. “Para entender el cambio climático. Una guía básica sobre qué es y sus impactos económicos”.Revista Este País. México. Número 192. Marzo de 2007. p. 59.
[2] Parolin, Pietro. “La actividad humana y el cambio climático”. Revista La Cuestión Social. México. Número 4. Año 15. Octubre-Diciembre de 2007. p. 389.
[3] BurgueteStanek, Leopoldo.“México: Cambio Climático, mercado de emisiones de gases efecto invernadero”.Revista Derecho Ambiental y Ecología. CEJA A. C. México. Número 23. Año 4. Febrero-Marzo de 2008. P. 41.
[4] Adem, Julián. “Cambio Climático”. en Bolívar Zapata, Francisco. (Comp.) Una visión integradora. El Colegio Nacional. México. 2001. pp. 363 y 364.
[5]Cfr. Ludevid Anglada, Manuel. El Cambio Global en el Medio Ambiente. Alfaomega Grupo Editor. México. 1998. pp. 49 y 50.
[6] Fundación Este País. “Para entender el cambio climático...".op.cit. p. 60.
[7] Huacuja, Mario Guillermo, et. al. El cambio climático. El día que me cambió el clima. Instituto Nacional de Ecología. SEMARNAT. México. 2006. p. 9.
[8] Godínez Rosales, Rodolfo. “México y el régimen futuro del Cambio Climático”. Revista Derecho Ambiental y Ecología. México. Número 23. Año 4. Febrero-Marzo de 2008. p. 7.
[9] Fundación Este País. “Para entender el cambio climático…”. Op. cit.p. 60.
[10] Panel Internacional Sobre El Cambio Climático (IPCC). “Climate Change 2007”. Cambridge University Press. USA. 2007. en Martínez Fernández, Julia, et. al. “La Adaptación al Cambio Climático en México”.Revista Derecho Ambiental y Ecología. México. año 4. número 23. Febrero-Marzo 2008. p. 11
[11] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).“La sostenibilidad del desarrollo en América Latina y el Caribe: desafíos y oportunidades”. CEPAL-Programa de las Naciones Unidad sobre el Medio Ambiente. Chile. 2002. en Martínez Fernández, Julia, et. al. “La Adaptación…”.Op. cit. p. 11
[12] Maunder, John W. (Comp.). Dictionary of Global Climate Change. Ed. Chapman & Hall, E.U.A. 1992. p. 16
[13]Rubio de Urquia, Francisco. El Cambio Climático más allá de Kyoto. Elementos para el debate. Ministerio del Medio Ambiente. España. 2006. p. 17.
[14] Parolin, Pietro. Op. cit. p. 391.
[15] Conde, Cecilia. México y el Cambio Climático Global. Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales-Universidad Nacional Autónoma de México. México. 2007. pp. 20 y 21.
[16] Cfr. Conde, Cecilia. “Vulnerabilidad y Adaptación al Cambio climático: Descripción de un estudio de caso y los retos en las investigaciones actuales”. en Martínez Fernández, Julia y Urbina Soria, Javier. Más allá del Cambio Climático. SEMARNAT, INE, UNAM. México. 2006. pp. 157 y 158.
[17] Godínez Rosales. Rodolfo, “México y el régimen futuro del cambio climático”. Revista Derecho Ambiental y Ecología. CEJA, A.C. México. Año 4. Número 23. Febrero-Marzo de 2008. p. 9.
[18]Cfr. Stern, N. Stern Review: La economía del cambio climático. HM Treasury-Foreign and Commonwealth Office. Reino Unido. 2007. pp. 30 y 31.
[19]Schneider, S.H. “Assessing key vulnerabilities and the risk from climate change. Climate Change 2007”. IPCC. UK. 2007. en Martínez Fernández, Julia. et. al. “La Adaptación al Cambio Climático en México”. Revista Derecho Ambiental y Ecología. Op. Cit. p. 11.
[20]Magaña Rueda, Víctor. “El Cambio Climático, ¿Qué significa?”. en Martínez Fernández, Julia y Urbina, Javier.Más allá del Cambio Climático .Op. Cit. p. 84.
[21]Burguete Stanek, Leopoldo. “Cambio Climático: aspectos y consideraciones legales del tema”.Revista Derecho Ambiental y Ecología. CEJA A.C. México. Año 4. Número 20. Agosto-Septiembre de 2008. p. 8.
[22] Comisión de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable, Después de Kyoto: México y el Cambio Climático. Cuadernos de trabajo núm. 1. Consejo Coordinador Empresarial. México. 1998. p. 11
[23] Godínez Rosales, Rodolfo. Cambio climático y derechos humanos. en Carmona Tinoco, Jorge y HORI FOJACO, Jorge. Derechos humanos y medio ambiente. Instituto de Investigaciones Jurídicas-SEMARNAT. México. 2009. pp. 36 y 37.
[24] Comisión de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable, Después de Kyoto: México y el Cambio Climático. Op. cit. p. 11.
[25] González Calvillo, S.C. México: Cambio Climático, Mercado de emisiones de Gases de efecto invernadero. México. 2008. p. 5. en http://www.ia merica s.or g/docu ments/ ProjMex/ carbon o2008/GC SC_-_Camb io_Clim %E1tico._M %E9xico_y _el_Merca do_de_Emis iones_de_ Gases_de_Ef ecto_Inve rnadero_( Promoci %F3n_Ev ento:31_de _Enero).pdf.Consultado el 21 de diciembre de 2017.
[26] Comisión Intersecretarial de Cambio Climático.Estrategia Nacional de Cambio Climático, Síntesis Ejecutiva. México.
[27] Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ESPAÑA, Día internacional de la capa de ozono. 16 de septiembre de 2005. http://www.notici as.info/20 05-09-16/n ews-47413- source -2-dia- internacion al-de-la-ca pa-d e-ozono, el 22 de diciembre de 2017.
[28] Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UINC), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).Cuidar la tierra: estrategia para el futuro de la vida. Editorial Earthsman. Suiza. 1991. p. 1.
[29]Organización de las Naciones Unidas. Our commun future, from one earth to one world. parte I sección 3. E.U.A. 1987.
[30]Moreno, E. y Pol, E.Nociones Psicosociales para la intervención y la gestión ambiental.Monografías Socio ambientales. Universitat de Barcelona. España. 1999. p.21.
[31]Montes Ponce de León, Julio. Medio Ambiente y Desarrollo Sostenido.Universidad Pontificia Comillas. Madrid. España. 2001. pp. 26 y 33.
[32] Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UINC), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).Cuidar la tierra: estrategia para el futuro de la vida. Op. cit. p. 5.
[33] García López, Tania. “La Constitución Mexicana y los principios rectores del Derecho Ambiental”. en Rabasa, Emilio O. (coord.) La Constitución y el medio ambiente. Universidad Nacional Autónoma de México-Instituto de Investigaciones Jurídicas. México. 2007.p. 40.
[34] Godínez Rosales, Rodolfo. "La Constitución Mexicana y los principios de política ambiental internacional". en Rabasa, Emilio O. (coord.) Op. cit. p. 26.
[35] García López, Tania. “La Constitución Mexicana y los principios rectores del Derecho Ambiental”. en Rabasa, Emilio O. (coord.) Op. cit., p. 38.
[36] Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UINC), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). Cuidar la tierra: estrategia para el futuro de la vida. Op. cit. p. 10.
[37] Comisión Económica para América Latina y el Caribe. “La sostenibilidad del desarrollo en América Latina y el Caribe: desafíos y oportunidades”. CEPAL-PNUMA. Chile. 2002. en Martínez Fernández, Julia, et. al. “La Adaptación…”. Op. cit. p. 11.
[38] López Sela, Pedro Luis y Ferro Negrete, Alejandro. Derecho Ambiental. Iure Editores. México. 2006. pp. 218 y 253.
[39] Jiménez Peña, Adulfo. Reflexiones en torno al régimen jurídico de la protección al ambiente en México. LVII Legislatura del H. Congreso del Edo de Guerrero. Ediciones Laguna. México. 2002. p. 256.
[40] Brañes, Raúl. Manual de Derecho ambiental mexicano, Manual de Derecho Ambiental Mexicano. Fundación Mexicana para la Educación Ambiental-Fondo de Cultura Económica. México. 2004. p. 117.
[41] Calvillo Díaz, Gabriel. “Derechos, obligaciones y procedimientos de gestión ambiental”. Revista Derecho Ambiental y Ecología. CEJA. México. Número 15. Octubre-Noviembre 2006. p. 25.
[42] Gil Corrales, Miguel Ángel. Gestión Ambiental en México. Instituto Nacional de Administración Pública-INE. México. 2008. pp. 12 y 13.
[43] Gil Corrales, Miguel Ángel. Crónica Ambiental, Gestión Pública de Política Ambientales en México. Fondo de Cultura Económica-SEMARNAT-INE. México. 2007. p. 549.
[44] Martínez Fernández, Julia. Programas Estatales de Acción ante el Cambio Climático.http://w ww.pacmun .org.mx /wp-conte nt/uplo ads/20 12/02/J ulia_Ma rtinez _1.pdf. Consultado el 26 de diciembre de 2018. p. 2.
[45] Ibídem.
[46] Instituto Nacional De Ecología Y Cambio Climático. Planes Estatales de Acción Climática. http://www2.i ne.gob. mx/sist emas/p eacc/. México. Consultado el 26 de diciembre de 2018.
[47] Idem.
[48] Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, Programa Especial de Cambio Climático.