Doctrina
Título:El crimen ambiental y la necesidad de protección internacional
Autor:Asturias, Miguel A.
País:
Argentina
Publicación:Revista Iberoamericana de Derecho Ambiental y Recursos Naturales - Número 32 - Agosto 2019
Fecha:09-08-2019 Cita:IJ-DCCLV-243
Voces

El crimen ambiental y la necesidad de protección internacional

Miguel Ángel Asturias*

Uno de los problemas mundiales junto al cambio climático es sin dudas la necesidad de protección penal ambiental global a través del derecho internacional penal y los derechos humanos ambientales.

Se requiere de modo urgente la incorporación en la agenda política internacional del tema para que los líderes mundiales asuman el gran desafío que demanda la protección penal ambiental internacional para evitar las graves agresiones ambientales que pueden poner en riesgo el futuro de la humanidad afectando los derechos humanos y no humanos.

Es cada vez más imperiosa la necesidad de que se trabajen acuerdos, convenciones y sanciones penales internacionales para mitigar los crímenes, delitos o graves agresiones ambientales relacionadas con las conductas humanas y, principalmente, los cometidos por las empresas multinacionales con connivencia de funcionarios públicos o Estados corruptos (las eco mafias, el tráfico de medicamentos, alimentos peligrosos para la salud, flora y fauna -que por su importancia los coloca dentro de los delitos transnacionales más rentables para el crimen organizado-, la contaminación de las aguas, la fumigación con agroquímicos, las cuestiones relacionadas con la extracción de petróleo no convencional, hidrocarburos, la minería y los inmigrantes ambientales, entre otras), que pueden afectar a poblados y regiones enteras. Así, ocurrió, por ejemplo, en los casos de Chernóbil, Bhopal, Abra Pampa, Texaco, Exxon Valdez, el buque Prestige, la Talidomida, el aceite de la colza, el Lederpray, la leche adulterada en China, Fukushima y la fumigación con agroquímicos en la Argentina, por mencionar algunos, demuestran la necesidad de determinar si algunos de aquellos sucesos u otros de mayor magnitud que puedan ocurrir en el futuro deberán contemplarse como delitos internacionales, crímenes contra la humanidad o qué ubicación deben tener en el ámbito internacional, todas cuestiones que fueron profundamente tratadas en la obra “Crímenes, Delitos o Graves Agresiones Ambientales Nacionales e Internacionales”, Editorial Cathedra Jurídica, Buenos Aires, 2018.

En la Argentina deben acentuarse los cuidados de cómo se desarrollan algunas de esas actividades riesgosas como la explotación minera y el proyecto de combustibles fósiles en el yacimiento petrolífero de Vaca Muerta y sus posibles consecuencias ambientales por el derrame de petróleo y los desechos remanentes por su extracción, entre otras actividades de riesgo para evitar posibles catástrofes ambientales.

No podemos dejar de recordar los problemas generados en Japón con el accidente en la Central Nuclear Fukushima I del 11 de marzo de 2011 considerado el accidente nuclear más importante junto con el de la central nuclear Vladímir Ilich Lenín, más conocido como el accidente nuclear de Chernóbil -acaecido en Ucrania en 1986- el cual en estos días se volvió a hablar en todo el mundo producto de la serie “Chernóbil”, el libro las voces de Chernóbil y la moda del turismo aventura a la ciudad de Prípiat.

Otros países que han presentado casos por delitos ambientales internacionales ante Interpol son Brasil y España. También destacamos un caso cometido en Italia respecto del tráfico o eliminación ilícita de desechos peligrosos o normales relacionados inevitablemente con los intereses de grupos locales de la delincuencia organizada tipo mafia, involucrados totalmente en su comisión.

Tampoco es menor el crecimiento y reconocimiento que tienen en la actualidad los delitos ambientales transnacionales como una nueva categoría de delitos dentro de la delincuencia organizada internacional, ya que son considerados por las bandas organizadas como de bajo riesgo y gran rentabilidad. Recordamos que el Programa de Naciones Unidas contra el Medio Ambiente e Interpol consideran que el comercio ilegal de flora y fauna es una de las actividades ilícitas más rentables después del narcotráfico y trata. También destacan otros delitos ambientales como el de contaminación, el comercio y eliminación de residuos y materiales peligrosos -radioactivo y atómicos- y el tráfico de recursos naturales como metales y piedras preciosas.

A fin de dar respuesta a esas y otras cuestiones -ver como ejemplo, genocidios ambientales o ecocidios- resulta necesario que se creen acuerdos entre los líderes mundiales que conduzcan a futuros instrumentos internacionales en la materia y a la creación de un Tribunal Penal Ambiental Internacional, Regional o determinar la competencia de alguno de los existentes para juzgar los crímenes o graves agresiones ambientales internacionales. De lograrse ello deberá invitarse a los países que suscriban aquéllos a adaptar su legislación interna y crear Fiscalías y Tribunales Penales Ambientales para investigar delitos ambientales complejos cuando el daño no trascienda sus fronteras.

La comunidad internacional debe prepararse para reconocer a los crímenes, delitos o graves agresiones ambientales en el ámbito internacional por la destrucción que causan cada vez más catástrofes y refugiados ambientales que viene sufriendo el planeta en la actualidad y el correspondiente sufrimiento y violación de los derechos humanos y no humanos por estos aberrantes ataques que pueden alcanzar una magnitud aún desconocida y que han ido ganando cada vez más espacio internacional.

No cabe dudas que pasara tiempo hasta que estas ideas puedan ser acogidas, pero sin dudas ello es fundamental para accionar importantes cambios para terminar con la impunidad de quienes atentan contra el planeta; sin embargo, sabemos que para ello habrá que transitar un largo camino, pero no perdemos las esperanzas por el bienestar de la humanidad.

Una actividad proactiva de la Organización de Naciones Unidas creando un organismo adecuado para luchar contra las graves agresiones ambientales, análogo a la Organización Mundial de Comercio, posibilitaría una pronta respuesta a este flagelo que puede acabar con la humanidad o afectar de manera grave e irreversible al ambiente tal como hoy lo conocemos, tal como se muestra apodícticamente en la serie de moda a nivel mundial antes reseñada. Además, resultara necesaria la toma de conciencia de todos los habitantes del planeta de que hay que cuidar a la Tierra como nuestra casa y protegerla y exigir a las autoridades responsables su protección de la forma más eficiente y sustentable posible, porque es el único camino para que las generaciones presentes y futuras puedan vivir en ella, tal como la conocemos y, de ese modo, permitir la subsistencia de la humanidad.

 

 

* El autor es Doctor en Derecho Penal y Ciencias Sociales; Especialista y Docente de la Universidad de Belgrano en Derecho Penal y Ambiental. Funcionario de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional y autor, entre otra, de la obra “Crímenes, Delitos o Graves Agresiones Ambientales Nacionales e Internacionales”, Editorial Cathedra Jurídica, Buenos Aires, 2018.