ARGENTINA
Doctrina
Título:Breve reflexión sobre las inundaciones y el derecho en Argentina
Autor:Guanziroli, Julián
País:
Argentina
Publicación:Revista Iberoamericana de Derecho Ambiental y Recursos Naturales - Número 19 - Marzo 2016
Fecha:07-03-2016 Cita:IJ-VC-903
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Breve reflexión sobre las inundaciones y el derecho en Argentina


Julián Guanziroli


“Por mi parte me había propuesto juzgar la cuestión bajo el punto de vista puramente geológico, único de mi competencia; pero el problema está tan íntimamente ligado a hechos físico-meteorológicos, que he tenido a menudo que salir de mi terreno. Pido por ello disculpas a mis lectores, rogándoles quieran creer que sólo me ha guiado el deseo de ver fértiles, ricas, prósperas y pobladas estas bellas llanuras porteñas en que me he criado recorriéndolas desde niño y a cuyo estudio geológico he consagrado la mayor parte de mi vida. Buenos Aires, 18 de mayo de 1884”. Florentino Ameghino.


Desde la obra de Florentino Ameghino en el año 1884 a la fecha es mucho lo que se ha escrito respecto al tema, y pocas las soluciones evidenciadas, aún cuando es notable como se han ido intensificando los problemas y los desastres vinculados a éstos.


Si bien el trabajo del geólogo argentino se hizo pensando en la Provincia de Buenos Aires, la realidad es que estas cuestiones se repitieron no sólo en la región[1], sino en otras zonas[2], lo que advierte sobre una falta de planificación más que evidente a este respecto.


Resulta interesante en esta inteligencia distinguir entre eventos previsibles e imprevisibles[3], como también una importante figura que radicaría en aquéllos que no caben perfectamente en ninguna de esas dos definiciones ya que contienen elementos de ambas.


Sin duda hemos conocido todo tipo de catástrofes, y en esta idea no es común advertir a esta altura de la evolución de la humanidad eventos imprevisibles, por el contrario, son cada vez más los eventos que se logran conocer con cierta antelación, y de esta manera revertir o mitigar sus posibles consecuencias.


Dicho esto, parece difícil entonces seguir justificándose en la imposibilidad de prevenir, más aún cuando hasta en el mismo Evangelio Jesús hablaba respecto de la interpretación de los signos temporales, haciendo una interesante alusión a como el ser humano ya desde el inicio de los tiempos podía interpretar el clima y su comportamiento[4], aun cuando no existían los conocimientos y herramientas de precisión como las que se adquieren en la actualidad.


En lo referido a catástrofes ocurridas con eventos de inundaciones, por ejemplo en los Estados Unidos de Norteamérica la FEMA[5] (Agencia Federal de Administración de Emergencias) es la encargada de manejar el NFIP (Programa Nacional de Seguros contra Inundaciones), que ofrece seguros por inundación con respaldo federal en las comunidades que aceptan adoptar y aplicar ordenanzas en relación con el manejo de zonas propensas a inundaciones[6], a fin de reducir el daño futuro a causa de inundaciones.


Explicado en términos más sencillos, se podría decir que en aquellos lugares inundables[7] se activa la posibilidad de contratar un seguro siempre y cuando se adopten y apliquen las recomendaciones y ordenanzas sobre cómo y qué debe hacerse en esas zonas a efectos de reducir al mínimo posible los efectos de futuros eventos.


Este seguro cuenta con respaldo federal y si bien se gestiona en las comunidades a través de los agentes de seguros, el NFIP es ofrecido a quienes sean propietarios de viviendas, inquilinos y dueños de empresas, si su comunidad participa en el NFIP.


En los Estados Unidos de Norteamérica es muy común la existencia de gran variedad de ofertas de seguros, de hecho el conocido “autoseguro” también se utiliza allí[8], por algunas empresas y en determinadas condiciones.


Las pólizas ofrecidas para la protección de las viviendas muchas veces no cuentan con el correspondiente seguro por inundaciones, razón por la cual el Estado Federal debió hacerse cargo en esos casos de la falta de protección que no era considerada por el mercado de seguros.Sin duda este marco es bastante más complejo de lo que brevemente se relató, pero también debe reconocerse que el mismo responde a una serie de importantes eventos a los que están expuestos en el país del norte, como por ejemplo el caso de los huracanes, terremotos, tornados y otras catástrofes de gran escala, que lo han llevado a tomar medidas sobre esta cuestión.


Volviendo al tratamiento de la cuestión en nuestro país, debe decirse, repitiendo lo ya mencionado por otros autores[9] que han tratado la materia, que la falta de previsión y planificación es una de las principales causas de las inundaciones, sumado al agravamiento que se da por razones ambientales.


Al igual que lo advertido por la Dra. Lidia Garrido Cordobera en su obra “Problemática de las inundaciones en el derecho argentino”[10], es razonable pensar que “…la extraordinaria cuantía económica resultante de estos desastres naturales es un importante incentivo en la búsqueda de soluciones. Si se tienen en cuenta las erogaciones que deben efectuarse para mitigar los daños, se concluye rápidamente que emprender tareas de prevención por parte de quienes resultan responsables es siempre más conveniente que tener que morigerar los efectos devastadores”[11].


Es fundamental entonces hacer hincapié en la prevención, por sobre la mitigación y la reparación de los daños ocasionados, lo que tampoco significa que no sea una misión compleja de encarar, pero con los diagnósticos adecuados se pueden ir encaminando varias cuestiones que hasta ahora no fueron tratadas de la manera correcta, ni holísticamente.


En Argentina existen un sinnúmero de leyes que aplican de distinta forma sobre este tema, pero las normas que influyen más directamente sobre la gestión del problema son aquellas que regulan el suelo, desde las originadas en el derecho agrario, hasta las generadas en las ciudades y cascos urbanos, como por ejemplo todo lo relacionado con la zonificación y el uso que se le da al suelo.


La expansión poblacional, vinculada estrechamente con esto, ocurre muchas veces de manera desordenada, y desesperada inclusive, en algunos casos. En un importante número de ejemplos, la radicación de viviendas se produce en lugares inundables, o con altas probabilidades de serlo, y como sucede en ocasiones, la norma llega tarde, y con barrios enteros ya asentados, con lo cual se debe estudiar la posibilidad de apaliar estos problemas que se comienzan a manifestar a medida que ocurren los fenómenos climáticos.


La solución más rápida y eficaz sería la erradicación de las poblaciones y su reubicación en zonas más seguras, pero sin duda es la opción más compleja de implementar, sobre todo por lo que significa el arraigo que ya tienen algunos pobladores con estos lugares, muchas veces cercanos a los cuerpos de agua.


Cuando esta opción queda fuera, entonces deben activarse el resto de las posibilidades, siempre asentadas sobre estudios de diversa índole, geológica, hidrológica, geográfica, climática, etc.


Un avance sostenido en lo que a especialidades se refiere han tenido los llamados Sistemas de Información Geográfica, o GIS (por sus siglas en inglés), que aportan información con base geográfica y de gestión simple, logrando de esta manera incorporar nuevas formas de análisis en base a los datos, que pueden ser de cualquier tipo, y lo más relevante no es el dato en sí mismo, sino el cómo se interpreta y su fundamentación[12].


Resulta fundamental la visión holística del problema, procurando una adecuada gestión de los datos que se tienen, y también de los que se adquieran en lo futuro, si tenemos una única mirada de la cuestión corremos el riesgo de focalizarnos en un solo aspecto, perdiendo de vista la perspectiva adecuada, sesgándonos en el objetivo.


Volviendo finalmente a lo expresado al principio, resulta entonces necesario remarcar que las distintas especialidades deben complementarse, reuniéndose a efectos de implementar las medidas más convenientes, y en el caso de los especialistas en derecho, nos vemos obligados a inmiscuirnos en temas que exceden ampliamente nuestro conocimiento, a efectos de lograr el resultado buscado.


 


 


Notas [arriba] 


[1] Como ejemplo se pueden citar los casos de las  inundaciones de la ciudad de La Plata, en la Provincia de Buenos Aires, durante el año 2013.
[2] Se pueden mencionar las inundaciones en las Provincias de Santa Fé y Entre Ríos principalmente, por el desborde de los ríos Paraná y Uruguay.
[3] Por ejemplo, al saber del doctrinario Jorge Ballesteros Santos, “…un evento es imprevisible cuando se configura un fenómeno raro, súbito, repentino, al paso que lo irresistible implica aquello que domina toda resistencia normal y que resulta imposible de ser contrarrestado”. Extraído de la obra “Instituciones de Responsabilidad Civil” del autor citado, página 352. Tomo I. Segunda Edición. Facultad de Ciencias Jurídicas de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. 2006.  https:// books.google.com.ar/ books?id = jysRFnXYgpUC& pg= PA352& lpg= PA352&dq= evento+ imprevisible& source= bl& ots= TI3VaWmCPg& sig= aPJstu6dQ- 2qG3j RoB3qiaHCjZQ& hl= es& sa=X& ved= 0ahUKEwi7_brI-NbK AhVBjJ AKHYKw AE84Ch DoAQgZMAA v= onepage& q= evento% 20imprevisible& f= false
[4] La interpretación de los signos de los tiempos (Evangelio según San Lucas). 12:54 Dijo también a la multitud: "Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. 12:55 Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. 12:56 ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente?. 12:57 ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo?.
[5] En 1979, mediante la EXECUTIVE ORDER 12127 el Presidente Carter unificó muchas de las responsabilidades relacionadas con desastres, que hasta el momento estaban separadas, en la FEMA. Entre otras agencias, la FEMA absorbió: la Administración Federal de Seguros “Federal Insurance Administration”, la Administración Nacional de Prevención y Control del Fuego “National Fire Prevention and Control Administration”, el Programa Nacional Climático para el Servicio de Preparación de Comunidades “National Weather Service Community Preparedness Program”, la Agencia Federal para la Preparación de la Administración de los Servicios Generales “Federal Preparedness Agency of the General Services Administration” y la Administración Federal de Asistencia por Desastres de actividades, de Vivienda y Desarrollo Urbano “Federal Disaster Assistance Administration activities from Housing and Urban Development”.
[6] “El estudio de seguros por inundación de FEMA recopiló datos estadísticos sobre flujos de ríos, marejadas ciclónicas, análisis hidráulicos/hidrológicos e inspecciones topográficas y pluviales, a fin de crear los mapas sobre el riesgo de inundaciones (en inglés) que especifican las diferentes áreas que presentan riesgo de inundación”. Extraído de la página oficial de la FEMA.
[7] Si bien aplica en general en esos lugares, no es tampoco una exclusividad, si por ejemplo el futuro asegurado se encontrara fuera del área identificada como inundable, pero cercana a esta también puede ser candidato a adquirir el seguro.
[8] En varios Estados, por ejemplo California: http:// www.dir.ca.gov/ osip/ AppRequirements.htm
[9] Por citar algunos ejemplos: http:// www.ungs. edu.ar/ms_ungs/ ?p=10858 http:// www.lanacion.com.ar/ 1817614- atribuyen- a-la- falta- de-obras- hidricas-la- causa-de- las-inundaciones http:// aapescobar.org/ 2015/ 08/ 30/ inundaciones- cuando- un-evento- natural-se- convierte-en- desastre- humano-las-inundaciones- del-rio- lujan/ http:// www.fororiodelaplata.com.ar/ ?p=2257
[10] Publicado el 8 Julio de 2013 por Thomson Reuters, en el Diario La Ley, LXXVII~83, 08/05/2013.
[11] Página 11. Op. cit.
[12]Un ejemplo de esto es el caso de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), que en su página web ya posibilita la utilización de estos datos, por ejemplo a través de diferente información sobre la cuenca, como las obras pluviales, los reservorios o las zonas inundadas. http:// www.acumar.gov.ar/ mapa-cuenca/




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